Home » Noticias » Bruno Villalobos Kumm es nombrado por Bachelet como nuevo Director general de carabineros. Conoce su historial:

Bruno Villalobos Kumm es nombrado por Bachelet como nuevo Director general de carabineros. Conoce su historial:

Este martes 11 de agosto, la Presidenta Michelle Bachelet, confirmó el nombramiento del próximo Director General de Carabineros, se trata del general inspector Bruno Villalobos Krumm (56), quien reemplaza a Gustavo González Jure, y que asumirá sus funciones el 8 de septiembre del presente año, y cuyo cambio de mando se realizará este 14 de septiembre. Así fue confirmado, en un punto de prensa, por el ministro del Interior Jorge Burgos. 

Villalobos Kumm fue elegido de una quina que estaba conformada por: Eliecer Solar Rojas (jefe nacional de Orden y Seguridad), Carlos Carrasco Hellwig (general subdirector), Claudio Veloso Martínez (director nacional de Personal) y Marcos Tello Salinas (director nacional de Logística).

Dicho nombramiento llama especialmente la atención, dado que Bruno Villalobos se desempeña actualmente como Director de Inteligencia Nacional, Drogas e Investigación Criminal de Carabineros desde septiembre del 2014, inmediatamente después del “Bombazo” en el Subcentro del Metro Escuela Militar, donde se decidió crear esta división. Antes de aquello, Villalobos Krumm estuvo a cargo de la Jefatura de la Zona Metropolitana, y anteriormente se desempeñó como director de Inteligencia Policial de Carabineros (Dipolcar), durante un periodo turbulento en donde existen acusaciones de escuchas telefónicas ilegales, además del rol que tuvo dicha repartición en el montaje del Caso Bombas 1.

Además de aquello Bruno Villalobos Krumm, se desempeñó como Jefe de Escolta de Michelle Bachelet en su primer mandato, función que ejerció hasta el 2007.

Caso Escuchas Telefónicas y Caso Bombas

Villalobos Krumm, ingresó a la institución el 1 de enero de 1979 y logró su ascenso a General Inspector el 4 de diciembre de 2013.

Durante el año 2011, Bruno Villalobos Krumm fue cuestionado por el bullado caso de escuchas telefónicas, ocurridas el año 2010, donde ex funcionarios de la misma institución acusaron de ser víctimas de “pinchazos” ilegales que desde la Dipolcar eran realizadas. Se señaló en la misma denuncia que hasta miembros del Congreso eran objeto de las escuchas ilegales.

Este caso fue investigado por el fiscal regional de la Zona Metropolitana Sur, Raúl Guzmán, en compañía del fiscal adjunto Rodrigo Chinchón. Esta investigación, si bien apuntó principalmente a uno de los ex jefes de la Dipolcar, el mayor (acogido a retiro) Gonzalo Alvear, las críticas no se hicieron esperar frente al director de Inteligencia en el momento de las escuchas, Bruno Villalobos, no solamente respecto a la eventual responsabilidad de éste respecto a los “pinchazos” ilegales, sino también por ser uno de los principales defensores del secreto de la información de dicha institución respecto al caso, más allá de haber comprometido en el 2011 el levantamiento del secreto en dicho asunto.

Ese mismo año, el 2011, la comisión de Derechos Humanos de la Cámara de Diputados pidió la renuncia del general de la Dipolcar, Bruno Villalobos Krumm, puesto que este último consideró como “inaceptable” el cuestionamiento que desde dicha comisión se realizaba a la labor de la Dipolcar. El presidente de dicha comisión, el Diputado Sergio Ojeda, manifestó queNunca desde el retorno a la democracia un miembro de las Fuerzas Armadas, menos un general de la República, se había atrevido a tratar de una manera tan grosera e insolente a una comisión de la Cámara de Diputados, ni menos a cuestionar su forma de actuar”.

Del mismo modo, Villalobos Krumm fue también el director de Inteligencia durante el periodo en que se realizó la investigación del bullado “Caso Bombas”, y por lo tanto se relaciona su figura directamente al montaje llevado a cabo por el Ministerio del Interior y la Fiscalía (a cargo en ese entonces del fiscal Alejandro Peña).

Su regreso a Inteligencia y el nuevo rumbo que ha dado el Gobierno y el Ministerio del Interior a las fuerzas policiales

El año 2013, el hasta ahora General Director de Carabineros , Gustavo González Jure, nombra a Bruno Villalobos Krumm como parte del Alto Mando de Carabineros para el año 2014, o sea es nombrado General Inspector, quedando a cargo de la jefatura de la Zona Metropolitana.

Como fue mencionado al principio de este artículo, Bruno Villalobos deja su cargo en la Zona Metropolitana al día siguiente del bombazo en el Subcentro del Metro Escuela Militar, para conformar una nueva división: la Dirección de Inteligencia Nacional, Drogas e Investigación Criminal, cuya una de las misiones inmediatas era darle celeridad al caso del bombazo del Subcentro, además de representar un importante gesto mediático de que se estaban tomando medidas efectivas en dicha dirección. En ese cargo ha permanecido y permanecerá -oficialmente- hasta el 14 de septiembre de este año, cuando asuma como el nuevo General Director de Carabineros.

No deja de ser llamativo este nombramiento y muestra una línea clara desde La Moneda y el rol que espera de las policías, esto por que en menos de dos meses se han nombrado a los respectivos jefes de inteligencia a la dirección de la Policía de Investigaciones (PDI) y Carabineros. El 16 de junio, Michelle Bachelet anunció al reemplazante del Marcos Vásquez Meza en la dirección general de la PDI, donde puso el hasta entonces jefe nacional de Inteligencia Policial, Héctor Espinosa Valenzuela.

Héctor Espinosa estuvo vinculado tanto a la investigación del Caso Security como a la persecución del estudiante de sociología, Emilio Berkhoff.

Estos dos nombramientos, de los más altos cargos de inteligencia a la cabeza tanto de la policía civil como uniformada en menos de dos meses, dan a luz de la nueva política policial del Ministerio del Interior, a cargo de Jorge Burgos, y que su llegada ha representado en los últimos meses en un endurecimiento de la linea policial y control social, que por un lado ha significado la promoción de ciertas leyes que continuan la linea de la llamada “Ley Hinzpeter”, como el “control preventivo de identidad”, así como el llamado a implementar una “Agenda de Seguridad”, bajo el argumento del aumento de los crímenes en el país, esto en base a los altos indices de percepción de la delincuencia, contradictorias con la propias cifras de la subsecretaria del interior y las entregadas por la propia institución de carabineros