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Comandante Tamara: A 29 años de su muerte, su hija Camila le escribe hermosa carta

Camila Walker Magni. Hija de nuestra comandante Tamara.
Una hermosa carta.
Carta abierta a Cecilia Magni Camino

Mamá…
Dicen que Dios sabe por qué hace las cosas… sé que reconozco un tejido de creación consciente e inteligente que nos entrelaza a todos. La vida me ha enseñado y he aprendido a sacar lo mejor de cada suceso, acto, persona o realidad. Porque tu muerte, tu ausencia y el camino que he recorrido para llenarla son parte de ese tejido.
Hoy no te busco más, porque te encontré en mí, porque hoy tenemos las mejores charlas que nunca tuvimos antes y que tanto me hicieron falta en mi infancia, ni que decir, en la adolescencia. Papá (Rafael Walker) alguna vez me dijo que tú no eras la mujer perfecta que todos veneran y sí, es la pura verdad, tenías muchos errores, muchas fallas, mas esa verdad te hizo humana para mí y por primera vez supe que sí nací de alguien, que no baje a la tierra como un milagro, si no que soy sangre de tu sangre, fuerza de tu fuerza, locura de tu locura, hermosa locura, porque hace falta tener una cuota de locura para ser tan valiente, tan entregada, tan parada ante la vida; hacerte humana me permitió aprender de ti, tomar lo mejor de ti y llenar la ausencia con toda esa presencia de mi misma.

No fue fácil el camino de llenarme porque primero tuve que vaciarme. Ese espacio lo había llenado el dolor, la pena, el miedo, la necesidad, la soledad, el desamor, el enojo, la tristeza, la enfermedad. Nunca vi tu muerte y me llevo muchos años dejar de buscarte, otros muchos ver de lo que me había llenado, más años aun comenzar a sacar, limpiar, ventilar y reordenar todos los recuerdos, pensamientos, emociones, memorias y creencias. ¡Pero se puede! Y aunque sigo en el proceso, hoy me siento tierra fresca y fértil, puedo sembrar lo nuevo, semillas de amor, respeto, de valor por mi misma y por los demás, consciencia, alegría, danza, sanación, música, sonrisas, juego, canto, escucha, círculos, presencia… semillas de lo que quiero para mi vida. Para que todo siga creciendo en mí, alrededor de mí, en mi hija y en sus hijos y alrededor de todos ellos. Prospera familia de amor.

Aprovecho tu carta mamá para agradecer a todas esas personas que me miraban con sus ojos llenos de brillo por sólo leer o escuchar el apellido Magni por ahí, se me acercaban a preguntar, y sí, se enteraban de que soy tu hija, la hija de la Comandante Tamara como tantas veces me llamaron. Tantos ojos llenos de brillo y emoción me enseñaron el valor de lo que dejaste en el mundo mamá, tanto amor que brindaste se multiplico por miles, por millones, tantas niñas de nombre Cecilia, tantas Tamaras, bibliotecas, escritos, programas, libros, homenajes, tantos claveles rojos; una parte de ti espejada en este mundo, así como yo llevo el nombre de Camilo Cienfuegos y me ha tocado traer todo ese fuego revolucionario al mundo, fuego en el que me queme viva más de una vez, fuego que por muchos años no supe manejar hasta que renací de él, del agua, del aire y de la tierra en antiguas ceremonias que me permitieron volver a esta mundo lista para vivir de verdad. Veía tu fuerza presente todo el tiempo, pero la veía sólo para los demás, no para mí, porque quería que tus manos me dieran la mano, que tus brazos me abrazaran, que tus labios me besaran, que tus palabras que hablaran, la necesidad no me dejo escuchar, recibir, recibirte… hasta que lo vi, lo logré… tú estás en mí, mis manos toman manos, mis brazos abrazan, mis palabras hablan rompiendo el silencio y el vacío, hoy tu presencia me completa, me hace fuerte…poderosa tú, poderosa yo, poderosa tu nieta, mi hija nueva semilla.

Gracias mamá por tanto aprendizaje, por tanto amor, por tanta fuerza, por tanto. Hoy te llevo conmigo y vives en nuestra sangre, en nuestra memoria y vives inspirando tantos corazones, tantos espíritus a llenarse de amor, que sí, por fin entendí por qué Dios hace las cosas, porque en este tejido eres hilo fuerte que no se corta y que inspiras a otros a ser más fuertes, a tendernos la mano, a humanizar y llenar de coraje nuestros corazones endurecidos, a perder el miedo de vivir y de experimentar la vida, el amor, los sueños. Mirarnos a los ojos los unos a los otros y vernos el alma dejando los juicios, los colores y las clases caer al piso. Porque así eras vos en la mesa del Rey y del mendigo.

Vos hermosa mujer no sólo me regalaste la vida, sino que también me acompañas en cada palmo a vivirla de verdad.

Mamá… Cecilia Magni… Comandante Tamara presente ahora y siempre.

Camila Walker Magni
28 de Octubre de 2017
Ceremonia a 29 años de tu muerte.