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Valetón por Diego y Exequiel. Fotografía de Constanza Morales. RVF

Crónica de RVF: Los hechos que rodearon la muerte de los dos estudiantes en la Marcha por la Educación en Valparaíso

En un nublado jueves de mayo, Valparaíso se sumaba masivamente a la movilización nacional por la educación. Fueron miles los que marcharon por sus calles al igual que lo hacían, a la misma hora, en Santiago y en gran parte del país. Profesores que salieron a la calle a decir que no aprobaban el “Plan Nacional Docente” propuesto por el gobierno y los estudiantes que exigen concreciones en lo que parece ser una nueva promesa incumplida y en una Reforma que avanza pero que no escucha a quienes pusieron el tema de la educación en la mesa. A esto se sumaban trabajadores y masivamente los funcionarios de la Salud agrupados en la Fenats que está actualmente en Paro. Masiva y multicolor fue la marcha en Valparaíso que al acercarse al Congreso -cercado por vallas papales- se vio enfrentada a la represión de carabineros.

Los Hechos

Ya a eso de las 13:20 se generaban incidentes en la Avenida Pedro Montt y mientras algunos enfrentaban al “guanaco” (lanza-agua) otros se comenzaban a retirar o bien a correr seguidos por FFEE de carabineros. En este contexto varios avanzaban por las calles aledañas al centro de Valparaíso y otros fueron a dar en las cercanías de la Plaza Victoria, entre ellos Diego y Exequiel…

Alrededor de las 13:30 horas unos jóvenes – de unos 17 años- llegan a la esquina de calle Molina en donde intentaron hacer un “Tag” (rayado con plumones), en ese momento un hombre de unos 50 años (José Briganti) que viste camisa azul y un chaleco rojo cruzado en su cuello sale de uno de los locales a increparlos muy alterado, los jóvenes se corren y el tipo les lanza una botella y comienza una discusión mientras los jóvenes piden disculpas y se van del lugar rumbo a la plaza que quedaba en frente, Plaza Simón Bolívar (al lado de la Plaza Victoria). En ese momento una mujer de unos 40 años se suma al hombre (J. Briganti) quien avanza tras los jóvenes hacia la plaza. Al rato la mujer se devuelve al local y viene de regreso junto a un joven alto de cabello rubio quien en silencio a una leve distancia observa la escena, se trata de Giuseppe Briganti, hijo del locatario. Ahí comienza una discusión en el sector de la Plaza Simón Bolívar -en la vereda en frente del local desde donde salieron a increpar a los jóvenes- en ese momento intervienen mas personas en la discusión y también un hombre de unos 25 años -polerón rojo y short- quien le señala al hombre mayor que se calme. Allí el hombre trata a los jóvenes de “flojos y que andan protestando por hueás” e insiste en ir a buscarlos. En ese momento se agrupa más gente y los jóvenes permanecen en la plaza. La discusión prosigue unos minutos y el joven de polerón rojo le señala -en el contexto de marcha- que también están protestando por sus hijos, a lo que el tipo responde que !No, andan hueveando y haciendo daño!

En ese momento Giuseppe, quien acompaña al hombre, observa a unos metros la discusión y de pronto interviene e intenta golpear al joven de polerón rojo que estaba discutiendo en defensa de los muchachos. Allí, la gente que ya se había agrupado reacciona grtándole a quien agredió -Giuseppe- mientras su padre le gritaba que se calmara. En ese momento Giuseppe saca un arma mostrándola y apuntando a los que estaban presentes en plena calle que separa la vereda donde está el local y la plaza generándose una reacción de sorpresa y rabia lo que terminó en una trifulca en plena calle entre algunas personas que estaban en el lugar y el joven del local (Giuseppe) luego ingresó hasta el local -que tenía su cortina metálica a medio cerrar- y desde ahí efectúa disparos hacia la gente, escuchándose dos impactos.

Sin embargo los presentes, pensando que se trataba de un arma de fogueo, comenzaron a gritar y lanzar cosas sin percatarse que a varios metros -en la vereda de en frente y en la plaza misma- dos jóvenes que observaban los hechos caían al piso heridos a bala.

Alrededor de las 13:50 horas los gritos daban cuenta de los heridos y la reacción de la gente presente fue a atacar el local el que rápidamente cerró su cortina metálica y del que solo se veía una cortina entreabierta en el segundo piso de este. Hasta el lugar llegaron varios efectivos de FFEE de carabineros -que estaban reprimiendo a unas pocas cuadras- quienes lo primero que hicieron fue proteger el local en donde se había resguardado quien hizo los disparos y posteriormente, ante los gritos de las personas presentes que a esa hora ya era mucha, carabineros llega hasta donde estaba uno de los chicos en el piso y luego, tras el aviso de la gente, se informa que había un segundo chico herido en la plaza cerca de un árbol.

La situación era caótica, no llegaban ambulancias y varios funcionarios de carabineros discutían entre ellos para saber qué hacer. Mientras otras personas gritaban hacia el interior del local en donde se había refugiado quien había disparado. En ese momento efectivos de FFEE toman detenida a una de las personas que estaba gritando y señalando con su mano hacia el interior del local al autor de los disparos.

Entre la gente se encontraban estudiantes de enfermería quienes intentaron hacer maniobras de reanimación ante la mirada de carabineros quienes aún no tenían reacción. Los muchachos se desengraban en el pavimento acompañados por personas que intentaban parar la hemorragia. Uno presentaba una herida en su cuello y el otro en su torso.

La primera ambulancia llegó tras uno 30 a 40 minutos de ocurridos los hechos llevándose a uno de los muchachos mientras que el otro chico, ante los gritos de insistencia de la gente presente, fue subido a un carro celular de carabineros para ser trasladado al Hospital Van Buren -que queda a 4 minutos en vehículo del lugar donde fueron baleados los dos jóvenes y a 13 minutos caminando-. Luego carabineros colocó un carro celular con su parte posterior dando hacia el local, de modo de sacar al agresor evitando el linchamiento por parte de la gente que estaba en el lugar.

Uno de los jóvenes tendido en el suelo luego del tiroteo

Uno de los jóvenes tendido en el suelo luego del tiroteo

A esa altura la prensa se convocó en el lugar recogiendo testimonios que hablaban, en primera instancia, de “un intento de rayado y de un tipo que salió a disparar”. Varios medios sindicaban a los muchachos heridos como quienes habían intentado rayar la fachada, los hechos demuestran que ellos solo eran espectadores, entre muchos, que se encontraban en el lugar y hora de los hechos.

A eso de las 15:00 horas los jóvenes identificados como Exequiel Borbarán (18 años) y Diego Guzmán (24) fueron ingresados al Hospital Van Buren pasando al pabellón de cirugía. (ver registro audiovisual de Rival)

Pasadas las 16:00 horas -y tras más de media hora en cirugía- se informa del fallecimiento de Diego Guzmán y diez minutos después se confirmó el fallecimiento de Exequiel Borbarán. El parte médico es dado por el doctor Juan Castro, quien informa detalles de los decesos:

Exequiel Borbarán de 18 años, “presentaba una herida de bala en la región cervical sin salida de proyectil, ya con compromiso de grandes vasos. Ingresó en paro cardiorrespiratorio, siendo ingresado al pabellón de reanimación y posteriormente al pabellón de cirugía de urgencia. Este muchacho, a pesar de todos los intentos, por las lesiones y la anemia aguda, secundario a la herida de bala en grandes vasos, falleció a los 30 minutos de cirugía”.

Diego Guzmán presentaba 2 impactos de bala, así lo relata el médico Juan Castro “secundariamente, la unidad de SAMU ingresa al paciente con un impacto de bala en la región toráxica, secundario a eso con una herida cardiaca y un taponamiento cardiaco, en paro cardiorrespiratorio también. Se proced a su traslado a pabellón de cirugía, pero 30 minutos después de intentos de nuestro equipo quirúrgico, es imposible y fallece cerca de las 16:00 horas“.

Por su parte, Giuseppe Briganti negó haber realizado los disparos, quedando detenido en la 2da Comisaría de carabineros de Valparaíso para luego ser trasladado al cuartel de la PDI. Versión que fue desmentida por su propio padre en entrevista dada en TVN en donde este señala que su hijo disparó pero “al aire”.

Video confirma que los jóvenes baleados se encontraban a varios metros de los incidentes y muestra versión del Padre de Giuseppe quien confirma que este disparó

A esto se suma la versión dada ante los medios por Ignacio Mardones, quien confiesa haber sido quien intentó rayar la fachada del inmueble lo que fue frusutrado por José Briganti (padre de Giuseppe) a quien pidió disculpas, sin embargó este no las aceptó (ver video registrado por La Union MC).

El arma que dio muerte a los dos estudiantes era una pistola semi automática de 9 mm, igual a la encontrada luego por peritos de la PDI oculta en una bodega en el cuarto piso del inmueble desde donde efectuó los disparos Briganti.

El jefe (s) de la Prefectura de la PDI de Valparaíso, Carlos Aguirre, confirmó ante los medios, que los disparos efectuados desde la parte inferior (primer piso) del inmueble fueron directamente hacia las personas y no al aire, esto según las primeras pericias efectuadas. Giuseppe Brigante fue formalizado como el principal sospechoso del asesinato de los dos jóvenes. Briganti fue imputado por doble homicidio simple, micro tráfico de drogas y porte ilegal de armas. Tras considerarlo un peligro para la sociedad, la jueza decretó su prisión preventiva por los 90 días mientras dure la investigación. 

Diego Borbarán (derecha) y  Diego Guzmán (izquierda)

Diego Guzmán (izquierda) y Exequiel Borbarán (derecha)

Ni rayando, ni pintando ni colgando un lienzo: Diego y Exequiel víctimas de las circunstancias

Diego Guzmán, quien recibió los primeros impactos, tenía 24 años y era egresado de Prevención de Riesgo de la Universidad Santo Tomás y estaba a punto de titularse. Además era militante de las Juventudes Comunistas de Chile siendo secretario comunal de Quillota.

Exequiel Borbarán, quien recibió un impacto de bala en su cuello que le dio muerte, tenía 18 años, estaba cursando el primer año de Psicología también en la Universidad Santo Tomás. Era originario de Quilpué. Según sus cercanos era un muchacho alegre, practicaba malabarismo y era músico.

Los medios, inicialmente, señalaban que Diego y Exequiel estaban rayando, pintando o bien colocando un lienzo en la fachada del inmueble, lo que habría despertado la indignación del dueño del local (padre de Giuseppe Briganti) y había precipitado los hechos que hasta la tarde del jueves algunos informaban casi como “legitima defensa”. Sin embargo esta versión fue derribada por un video que registró los hechos, confirmando que tanto Diego y Exequiel se encontraban como meros observadores a varios metros de la discusión y que tampoco intentaron rayar, pintar o colgar algo en el inmueble, cuestión que fue confirmada por un jóven quien, frente a los medios esa misma tarde, confimó ser él y su amigo quienes intentaron hacer un rayado y que no pudieron hacerlo ante el alegato del padre de Briganti (ver vídeo).

Diego y Exequiel solo participaban de la marcha y habían caminado, cada uno por su parte, hasta encontrarse en la Plaza Victoria en donde la gente se agrupaba en torno al local de los Briganti luego que este mostrara de forma amenazante un arma de fuego. Diego en la vereda en frente del local y Exequiel al interior de la Plaza, miraban desde lejos la escena.

Las velatones y la indignación

Ese mismo jueves se desarrollaron velatones en distintos puntos del país. El llamado se convocó desde la Confech y también esa misma tarde de forma espontanea a través de las redes sociales. En Valparaíso la gente se auto convocó hasta el lugar –acordonado por la policía- en donde los dos jóvenes fueron baleados colocando flores, lienzos y velas.

Velatones en Valdivia, Coyhaique, La Serena, Chiloé y varias ciudades más graficaban la conmoción y el dolor que producía la pérdida inexplicable de dos jóvenes en medio de una marcha que exigía educación gratuita para todos y todas, incluyendo a quien disparó y su familia como señaló un estudiante en medio de una velatón.

En Santiago una velatón a eso de las 20 horas en Plaza Italia la que al poco rato se convirtió en una espontánea marcha que avanzó por la Alameda hasta el frontis de La Moneda en donde fue duramente reprimida por carabineros de Chile.

Masivos velorios y los respectivos funerales se realizaron en Quilpué y Quillota despidiendo a los dos jóvenes que participando de una marcha y sin buscarlo ni pensarlo, encontraron la muerte a manos de una violencia reaccionaria que refleja en gran parte la sociedad que se ha construido.

Hoy en las marchas por la educación nos faltarán dos…