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Domingo Medina, vecino de Villa Francia asesinado por militares el 15 de octubre de 1973

El 15 de octubre de 1973 fue detenido al interior de su domicilio Domingo Manuel Medina Riquelme de 25 años junto a su hermano Joaquín por una patrulla militar compuesta por cinco efectivos y un carabinero que se movilizaban en un jeep de la institución, la patrulla llevó a los detenidos hacia la parcela 68 del camino a Lonquén en el sector de Santa Ana de Chena. En el lugar, los colocaron al borde de un canal de regadío y les dispararon a quema ropa. Domingo murió a consecuencia de las múltiples heridas a bala, su cuerpo fue arrastrado por el agua, su hermano quedó herido y pudo escapar.

Su Familia

El Matrimonio Medina Riquelme se formó en el campo, recorrieron muchas localidades del sur antes de llegar a Santiago, a Villa Francia llegaron en el año 1969 junto a sus 7 hijos, María, Joaquín, Domingo, Luisa, Gladys, Francisco y Daniel. En esos años vivir de allegado o arrendar un par de piezas era lo único que podían hacer. Después de mucho tiempo de vivir en esas condiciones se contactaron con una amiga de la familia, la Sra. Marta Infante, quien era dirigente de un comité de allegados, todos se hicieron partícipes de la organización y luego de un largo proceso adquirieron por fin un terreno y una media agua gestionada a través del Hogar de Cristo. Domingo, Joaquín y el padre de ambos se encargaron de ampliar lo que tenían, todos tuvieron que trabajar para lograr ese objetivo a punta de “pololitos”, ventas de carbón, de fruta y verduras de la temporada, ninguno de los hijos terminó sus estudios.

Domingo Medina, vecino colaborador y solidario

Fanático del Club Deportivo Magallanes, Casado, 3 hijos, tranquilo, reservado, no tomaba, no fumaba, colaborador, solidario, aprendió rápidamente de construcción lo que lo convirtió en el maestro “chasquilla” de la Villa.

Hugo Robles, amigo de Domingo cuenta que si bien le gustaba la pelota “no era muy bueno que digamos, jugaba de lateral derecho en el club Elson Beiruth”, se encontraban todos los domingos en la cancha y destaca su solidaridad, “siempre ayudaba a todo el mundo, vez que lo veía estaba haciendo algo pa’ algún vecino, que arreglando un techo, una reja, pavimentando una entrada, yo no tengo idea porqué lo mataron, cuando supimos quedamos todos sorprendidos, porque como se dice, era quitao de bulla, tratamos de apoyar en lo que pudimos a la familia, todos son buenas personas, es una lástima lo que pasó, es que la forma en que lo mataron no tiene explicación, el Joaquín no jugaba con nosotros, pero lo conocíamos y como se cayó al alcohol tratábamos de cuidarlo no más, luego supimos que se mató, otro golpe para la familia, después con la muerte de los papás nos preocupamos de las hermanas o por lo menos de saber cómo estaban, su señora se fue y se llevó los hijos, así que mucho de ellos no sabemos”.

Don Pedro, el cuñado de Domingo, cuenta cómo conoció a la hermana mayor de Domingo y que luego conoció a la familia y a Domingo, “yo recuerdo que él era muy colaborador, siempre lo venían a buscar para que arreglara una reja, hiciera un radier o cualquier cosa que los vecinos necesitaran, él se encargaba de ir casa por casa y preguntar qué necesitaban y partía a los negocios a conseguir los alimentos, algo así como el delegado de manzana, siempre andaba pendiente de que a las personas no les faltara nada y si había que pelear las cosas él las peleaba, es que en esa época las empresas escondían los alimentos, entonces él se metía dentro de los negocios no más y alegaba hasta que les pasaban el arroz o el azúcar o lo que fuera”.

La hermana de Domingo, Gladys, vive a pocas cuadras de la que fue la casa de sus padres. Ella también se había inscrito en el comité y consiguió al igual que sus padres la asignación de un terreno, en la Villa la conocen como “Lala”, cuenta que Domingo fue un muy buen hermano, tenía muchos amigos, le gustaba jugar a la pelota, mientras habla de él, a su cabeza se vienen muchos recuerdos e imágenes de Domingo y nos menciona lo guapo que era “cada vez que veo a Jorge Zabaleta me recuerda a mi hermano”, nos aclara que no se refiere a que sean iguales, pero que tiene gestos y rasgos que le recuerdan a su hermano.

La detención y el asesinato

Domingo no militaba en ningún partido político, no era de andar en protestas ni nada que tuviera que ver con política, él solo se preocupaba de ser útil para los vecinos“, Don Pedro recuerda que cerca del canal vivía un carabinero de apellido Méndez y estaba seguro que ese fue el que acusó a Domingo, “un día los almaceneros hicieron una comida, ellos tenían ciertos beneficios y seguramente ahí hablaron del tema y salió Domingo al baile, esa misma noche llegaron a la casa los milicos y el tal Méndez, lo sé porque que mi esposa lo reconoció, entraron con mucha violencia, nos sacaron a todos los hombres para afuera, estábamos en calzoncillos, agarraron a Domingo y Joaquín que eran los más jóvenes, los subieron al jeep y se fueron, quedamos todos preocupados, yo me imaginaba que los iban a matar pero no dije nada para no preocupar más a los demás, porque en esa época al que se llevaban lo mataban, era casi de mañana cuando llegó Joaquín acá, venía muy asustado, angustiado y nos contó que los milicos los pusieron al borde del canal y que les dispararon, Joaquin repetía una y otra vez ‘mataron a mi hermano y no pude hacer nada’, él venía muy mal, emocionalmente mal, nos contaba que cuando escuchó pasar bala se dieron la mano, se dijeron chao hermano’ y sintió los balazos, él pensaba que se había salvado por un tronco y una zarzamoras y que ahí se quedó escondido hasta que sintió que se habían ido, estaba aterrado contando todo esto, dice que cuando salió de entre los matorrales trató de buscar a Domingo pero no lo encontró y que ahí empezó a caminar hasta que vio una luz y se metió a una parcela, cuando llegó a la casa habían perros, como iría de mal Joaquín que los perros no le hicieron nada, dice que comenzó a pedir ayuda y salió un caballero, le contó lo que había pasado, que el caballero prendió fuego para quitarle el frío, le pasó ropa espero que amaneciera y lo trajo a la casa”.

El dolor y el apoyo de Mariano Puga

Con tristeza Gladys recuerda a Joaquín, “mi hermano se mató después de lo que le tocó vivir, se hundió en el alcohol, nunca se pudo recuperar, es que fue muy fuerte lo que vivió, imagínate que escuchó cuando pasaron bala, no pudo contar la cantidad de balas que les tiraron, cuando vio caer a Domingo él se tiró, trató de agarrarlo y el agua se lo llevó, tuvo que esperar que se fueran para poder salir”. La familia recibió el apoyo de todos los vecinos, el Padre Mariano Puga fue fundamental para ellos, nunca los ha dejado solos, para sus padres Mariano significa compañía, si bien ellos estaban enfermos, Gladys piensa que sus padres murieron de pena, “nunca me voy a olvidar la cara de tristeza que tenían, mi papá se tomaba la cabeza y aunque no decía nada, yo sabía que se preguntaba lo mismo que yo, ¿por qué?”.

El velorio se hizo en la casa de sus padres, acompañado de mucha gente, Mariano Puga siempre estuvo presente, sus restos actualmente se encuentran en el Cementerio General.

Una familia golpeada por la muerte

Joaquín después de lo vivido junto a Domingo su único refugio fue el alcohol, no pasó mucho tiempo y un día se ahorcó, Pedro y Gladys piensan que todo esto lo dejó muy mal y no lo soportó. La madre tenía familiares circenses, Daniel el hermano menor, conocido con “el Naqui” sentía atracción por ellos, siempre fue el payaso de la familia y a los 18 años mas o menos se fue para integrar esa agrupación y en una de las tantas giras tuvo un accidente y falleció en Valdivia a los 15 días de la muerte de Domingo, los padres de Domingo fallecieron unos pocos años después. Francisco actualmente trabaja en el liceo 70 ubicado en 5 de Abril, Gladys tiene su casa y su negocio en la calle Los Valles, Luisa vive cerca del consultorio, Bélgica, esposa de Domingo actualmente vive en Graneros, de los 3 hijos de ambos dos de ellos fallecieron, el “Nene” vive cerca de su madre.

La justicia que nunca llegó

Una familia que tras las pérdidas de sus integrantes de manera tan violenta aun intenta rearmarse, las secuelas de la Dictadura aun persisten para ellos, la familia, vecinos y amigos de Domingo tras su muerte se encargaron de hacer la vida imposible del carabinero Méndez, quien terminó por irse de la villa y según nos cuenta Pedro, fue trasladado al sur donde finalmente un tractor terminó con su vida. “De alguna manera se hizo justicia”, coinciden en esta teoría Gladys y Pedro.

Pedro nos cuenta que hasta hace poco tiempo aun lo vienen a buscar para repetir todos esto una y otra vez, no tiene idea en qué va el juicio, que era su esposa la que estaba viendo todo esto, de hecho María le tramitó la pensión a Bélgica, la esposa de Domingo. María hace 5 años falleció de cáncer.

Gladys se emociona al recordar que para el 11 de septiembre recién pasado salió a 5 de Abril y vio que en cada árbol había una foto de todos los muertos en Villa Francia, “me emocioné mucho ver a mi hermano ahí, me acerqué y le hice cariño a la foto, no hay día que no me pregunte porqué le hicieron eso a mi hermano, si no participaba en ningún partido político, el solo ayudaba a la gente”, con el tiempo Gladys se enteró que Méndez tenía contacto con los militares y según los reclamos de los almaceneros y para justificar la detención lo culparon del robo de una moto, lo que no era cierto, nunca se culpó a nadie por el asesinato de Domingo.