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Ex religioso jesuita, Luis García – Huidobro, tras condena: “Me suma a la lista de delincuentes de apellidos pitucos”

El pasado 29 de mayo (2014) el ex religioso jesuita Luis García Huidobro, reconocido activista pro mapuche, fue detenido y luego trasladado, con excesiva parafernalia, en helicóptero y acompañado del propio general de zona (IX) de ese tiempo, Gral Iván Bezmalinovic, hasta la localidad de Cañete para su control de detención.

Según la versión policial de ese entonces: García habría estado conduciendo su camioneta “en contra del tránsito” por lo que se le realizó un “control”, momento en donde habría sido encontrada una escopeta en el vehículo, por lo que se procedió a detenerlo. Versión que fue contrastada por el propio García quien denunció persecución y señaló en dicha oportunidad que “estás cosas solo pasan en Wallmapu”, haciendo alusión a lo que ocurría con Emilio Berkhoff.

Fue en noviembre del 2014 que el Tribunal Oral en lo Penal de Cañete falló en contra del ex religioso condenándolo a 41 días de pena remitida y el pago de 5 UTM.

García buscó la anulación del fallo acudiendo hasta la Corte Suprema, esto según el propio ex religioso “para no dar en el gusto” y no dar satisfacción a Bezmalinovic, al que siempre acuso públicamente de su accionar anti mapuche, Mismo general de carabineros que fue trasladado luego a la VIII zona y que luego se acogió a retiro a fines del 2014.

Finalmente este lunes 16 de febrero, la Segunda Sala de la Corte Suprema, compuesta por 5 ministros, ratificó por unanimidad, la condena en contra de García de 41 días de presidio por receptación y el pago de una multa de 5 UTM por porte ilegal de arma de fuego.

Tras la ratificación de la condena por parte de la Corte Suprema, Luis García publicó una ácida declaración en donde enumera la serie de hechos impunes y otros condenados pero que gozan de libertad.

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                                                               Comunicado Público

 

Ante la ratificación unánime por parte de la Corte Suprema de mi condena por porte ilegal de arma de fuego y receptación, comunico:

1. Esta condena me suma a la honorable lista de delincuentes conspicuos y de apellidos pitucos que andan sueltos en este país, como Dávalos, Von Baer, Larraín, etc, etc, etc; y para qué decir de aquellos provenientes del ámbito eclesial, como Karadima, O’Reilly, etc. Lo malo es que a todos ellos los pillaron chanchitos aprovechándose de otros más débiles, lo que no es mi caso. Estaré orgulloso de ser condenado por una ley echa por y para delincuentes y usurpadores.

2. Nunca planteé, durante la investigación, que el hallazgo de la escopeta haya sido un montaje, sino que el procedimiento en el que fue encontrada, fue ilegal. Durante este año que salí de los jesuitas he sido objeto de una decena de situaciones de hostigamiento policial y fiscal.

3. Recibo la condena en el contaminado ambiente de Tirua, fruto de las miles de hectáreas de incendios en predios de Forestal Mininco y Arauco. Llamo al Ministro del Interior, que ayer se reunió en la ONEMI para evaluar este tema que afecta desde la V a la XI Región, a que utilice el aparato represivo del Estado contra los grandes causantes de la gran tragedia ecológica que afecta a Wallmapu: los Matte y los Angelini. Más grave es que, además, desde el Gobierno de Chile, esta vez el Ministerio de Medio Ambiente, se pretenda revalidar el DL701, para seguir plantando eucaliptos. 

4. El contexto político tampoco es muy auspicioso: El Gobierno se apronta a entregar (piolita eso sí, que no se sepa mucho porque se van a enojar los pitucos de “Paz en La Araucanía”) miles de hectáreas en conflicto a comunidades mapuche (o quizá habría que decir “juntas de vecinos rurales con apellidos mapuche y personalidad jurídica”). Pero la mayoría de los “beneficiarios” no vive en la zona ni le interesa volver al campo, tampoco les preocupa el cambio climático, que las tierras se estén secando y que en 50 años más en ellas no se darán ni las moras. Tal traspaso de tierras solamente significará la incorporación de una clase media mapuche al negocio forestal. Como siempre, aquellos peñi y lamgenes que han luchado y luchan por los valores espirituales de este territorio, se quedarán mirando cómo los peñi y lamgenes apitutados de siempre (y además sapos muchos de ellos) lo convierten en un desierto a través de la explotación forestal a la que seguirá sometida la madre tierra. 

5. Si el Gobierno quiere, como dice, solucionar el conflicto en Wallmapu, debe acompañar la compra de tierras con fuertes RESTRICCIONES a la plantación forestal, así como planes de reforestación con especies nativas en los predios que pasarán a ser mapuche. De lo contrario se abrirá una etapa de fuerte conflicto entre mapuches, pues las consecuencias de la plantación forestal (sequía principalmente) afecta a quienes viven en el territorio, y la mayoría de las veces beneficia económicamente a mapuches que no viven aquí pero han sido beneficiarios de la compra de tierras por parte del Estado.

6. La lucha continúa. Es así como anteayer la PDI, funcionarios vestidos de civil en una camioneta roja, y sin identificarse, baleó en Lleu-Lleu una camioneta con un niño de 4 años que dormía en su interior, con munición 9mm. Se trata de una más de los casos de uso injustificado de la fuerza contra gente desarmada. Recordemos que hace menos de 1 mes un peñi desarmado perdió el ojo y otro masa muscular en su pierna, producto de un ataque policial en un predio de Forestal Arauco. 

7. Rechazamos las acusaciones de “robo de madera” a las comunidades mapuche por parte de autoridades políticas serviles a las empresas forestales. La apropiación de la madera es legítima en cuanto las consecuencias de la forestal (sequía) la sufren las comunidades. Pero llamamos la atención a los peñi de que debemos buscar una forma de vida que sea sustentable a largo plazo y no dañe la tierra en que vivimos. 

8. Pero la vida también se abre camino. En distintos predios en que durante la Contra Reforma Agraria de Pinochet se engañó a la gente diciéndole que esas tierras ya no servían para sembrar, y se plantó pinos para luego entregarlos al Grupo Matte; hoy, a través del Control Territorial Mapuche, vuelve la agricultura comunitaria y las papas se dan buenas y grandes, contradiciendo las grandes mentiras de esta historia.

8. No descansaremos y seguiremos luchando por todos los medios legítimos, sean estos legales o no, mientras las forestales (sean de Matte, Angelini o de mapuches) sigan secando las napas subterráneas y provocando la tragedia ambiental de la que somos testigos.

Ya, mucho cantinfleo.

Un saludo cariñoso,

Lucho García-H