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La demanda que tiene enfrentados a Víctor Hugo Robles, “el Che de los gays” con la Fundación Savia

Víctor Hugo Robles, más conocido como “el Che de los gays”, es periodista y activista comunitario en materias tan sensibles y urgentes para nuestra sociedad, como son los derechos de las personas que viven con VIH/SIDA. Su trayectoria de lucha se remonta a la década de los 90’s, al integrar el Movimiento de Liberación Homosexual Movilh Histórico, realizando desde entonces diversas acciones públicas, de carácter políticas y profesionales, en pos de la diversidad sexual y los derechos de las personas que viven con VIH/SIDA.
En este contexto, es que en junio de 2016 pasó a integrar la Fundación Salud, Vida y Acción Social Savia, desempeñándose como Coordinador de Comunicaciones. Dicha fundación, dirigida por Luz María Yaconi, se formó el año 2001 y se define como una “organización social sin fines de lucro, independiente de tendencias políticas o religiosas, conformada por voluntarios, cuyo interés fundamental es cooperar solidariamente con las personas que viven con VIH/SIDA”. Por ello es que entre sus actividades se cuentan realizar estudios sobre comportamiento sexual y políticas públicas en esta materia, entregar capacitación, entre otras.
Dicho cargo fue desempeñado por Víctor Hugo hasta el día 15 de diciembre de 2017, fecha en que se le comunicó su desvinculación con la Fundación Savia, mediante un correo electrónico de Luz María Yaconi. El “Che” asegura que se trata de un despido injustificado, pues mientras estuvo en su puesto tuvo un óptimo rendimiento y nunca recibió presiones para cambiar el tono de la línea editorial de la Fundación o que bajara información u opiniones subidas a las redes sociales de ésta. Sin embargo, todo habría cambiado luego de ciertos roces con el Ministerio de Salud, el cual durante el anterior gobierno estuvo comandado por Carmen Castillo, y que pretendió en algún momento trasladar la atención de personas que viven con VIH/SIDA, desde hospitales especializados a consultorios primarios, los cuales se ubican en las comunidades y territorios que habitan las personas que viven con VIH/SIDA, lo cual generaría discriminación y estigma y, por tanto, una mayor vulneración a sus derechos.
Así, mujeres y hombres que viven con VIH/SIDA y de diversas regiones, presentaron una acción de protección en tribunales, en contra de la ministra de Salud de ese entonces y del jefe del Programa Nacional de Control y Prevención del VIH/SIDA del ministerio, Edgardo Vera, “por vulneración de nuestros derechos a la vida e integridad síquica, derecho a la protección de la salud, derecho a la igualdad y no discriminación y derecho a la privacidad”. Esta iniciativa habría provocado que la directora de la Fundación y, además, integrante de la Mesa Nacional de Respuesta al VIH/SIDA del Ministerio de Salud, Luz María Yaconi, tomara distancia de él, sumado a comentarios acerca de que en esa institución estarían molestos por las actuaciones y dichos que el “Che” realizaba públicamente, por lo cual se le manifestó que no hablara más a nombre de la Fundación Savia.
Por otra parte, el 14 de diciembre de 2017, día en que se cumplían 16 años de la publicación de la Ley del SIDA en el Diario Oficial, fue convocada una conferencia de prensa, en la que participó también Víctor Hugo, a fin de denunciar que dicha ley estaría siendo violada por el Ministerio de Salud al pretender cambiar el modelo de atención de las personas que viven con VIH. Al día siguiente, el “Che” recibía el correo electrónico comunicándole su despido.
A raíz de esta situación, presentó una demanda, en un procedimiento de tutela laboral, contra la Fundación Savia, en la que denuncia la vulneración de sus derechos, tanto laborales (inexistencia de un contrato escrito, el no pago de cotizaciones previsionales, etc.) como fundamentales (libertad de expresión) y exige el debido reconocimiento de sus 17 meses de relación laboral. Por su parte, la Fundación, en su escrito de contestación ante el tribunal, desconoce cualquier vínculo laboral con el “Che”, señalando que él habría realizado un trabajo como voluntario y a quien sólo se le otorgaba un “aporte”, debido a su delicada situación económica, rechazando también cualquier vulneración a los derechos fundamentales del activista.
Radio Villa Francia conversó con Víctor Hugo Robles, quien declaró:
“Se trata de una demanda que persigue la restitución de derechos que yo siento que han sido vulnerados, pero a su vez el fondo político del hecho es crear un precedente, de que las organizaciones sociales, particularmente las ONGs que trabajan en la promoción de los DD.HH de las personas, en especial de las personas viviendo con VIH, no pueden vulnerar los derechos de estas mismas. Yo creo que eso es lo que más me inquieta, lo que más me duele, el pensar que las personas de la Fundación sentían que yo era solamente un voluntario y que me daban un aporte económico para mi movilización o por mi estado de vulnerabilidad económico, cuando yo soy un periodista, soy un profesional, hice un trabajo periodístico al ser Coordinador de Comunicaciones, cumplía horarios, es decir, ciertas reglas que establece el Código del Trabajo. Sin embargo, la misma institución nos sometía a nosotros, no solamente a mí, sino que a otros compañeros también, a la precariedad laboral. Entonces, creo que es importante ese punto, porque la precariedad laboral no sólo se ve en los trabajos que nosotros creemos, en las grandes empresas, sino que también se da en las organizaciones sociales. Se da en las ONGs y lo que más duele es que se da en aquellas que dicen defender los ideales del feminismo, los ideales de la acción comunitaria, de la protección de los DD.HH de las personas que viven con VIH. Entonces, lo que yo busco, junto con la restitución de mis derechos, es un llamado de alerta a los trabajadores de estas organizaciones y también a sus directivos, que no se puede predicar si no se practica. Hay que enarbolar las banderas de los DD.HH, pero también respetarlos. Yo me siento violentado en mis derechos, en mi dignidad y por eso he interpuesto esta demanda laboral.

Por otra parte, estoy solicitando desde que estaba el anterior gobierno, que se investigue la posible intervención de funcionarios públicos, pagados por todos los chilenos, que habrían interferido ilegítima e irregularmente en la Fundación Savia, para que yo fuese despedido de ésta, para que fuese acallado en mis críticas y en mi mirada disidente, contraria a la política pública que quería aplicar el Ministerio de Salud, comandado por Carmen Castillo y que buscaba trasladar a las personas viviendo con VIH desde la atención hospitalaria especializada a los consultorios, sometiéndonos a las burlas, al escarnio, a la discriminación.
“Siento que estoy pagando un costo alto, estoy viviendo la vulnerabilidad laboral, no teniendo dinero casi ni para movilizarme, pero me siento tranquilo y confiado en que estoy en lo cierto, estoy emprendiendo una lucha, como todas las luchas que he dado, y como dice el comandante Che Guevara: “La única lucha que se pierde es la que se abandona”. Voy a persistir en esta lucha y espero que la Fundación recapacite, se allane, se busque una solución y, finalmente, se piense en el interés comunitario, de las personas que trabajamos levantando las banderas de la protección de derechos de las personas viviendo con VIH, particularmente, en un tiempo que es más hostil, más dificultoso, donde va a ser mucho más complejo seguir levantando las banderas de la diversidad y del respeto a las personas que somos diferentes.”

La causa que tiene enfrentados a Víctor Hugo Robles con la Fundación Savia se está tramitando ante el Segundo Juzgado de Letras del Trabajo de Santiago (RIT T-149-2018), estando fijada para el día lunes 19 de marzo la audiencia preparatoria correspondiente. El hecho, además, ha causado la molestia y preocupación de diversas organizaciones, presentando por escrito sus inquietudes, entre otras, la Red Nacional de Pueblo Originarios en respuesta al VIH/SIDA y los Derechos Humanos, Redes de Orientación de Salud Social y la Coordinadora Nacional de Atención en VIH/SIDA.