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Cristobal y German UTEM - Portada

La historia de Cristóbal y Germán, estudiantes de la UTEM en prisión preventiva por la nueva ley de control de armas

Germán y Cristóbal quedaron afuera de la UTEM luego de que un grupo de personas cerrara el ingreso a la Universidad tras la arremetida de FFEE de carabineros que a esa hora, alrededor de las 20:30 horas, mantenía acordonado el sector. Ese jueves 18 de junio se registraron barricadas en el marco de una jornada de protesta que tenían por eje el rechazo a la reforma laboral -recién aprobado el día anterior en la cámara baja de Diputados- y contra la reforma educacional, este último tema ha sido un eje de movilización en la UTEM en donde, sumado a temas internos de democratización, ha sido detonante de movilización y la Toma votada por el estudiantado.
Germán participaba de la Toma y esa noche como muchos/as estudiantes salieron a mirar la protesta en el frontis de la UTEM. Cristóbal tenía que juntarse con un compañero para realizar un trabajo con un compañero, en su mochila cargaba el notebook y ya estaba en la hora del encuentro. Carabineros se desplegó en el sector y comenzaron los enfrentamientos entre un grupo pequeño mientras el resto observaba.
De pronto carabineros arremetió, muchos/as corrieron hacia la Universidad. ¡¡Abran la puerta!! gritó Cristobal hacia el interior de la Universidad para que abrieran la puerta que algunos habían cerrado pues “venían los pacos”, sin embargo esto no ocurrió. De un carro lanza-gases bajaron efectivos de FFEE a lo que en menos de un minuto se sumó una docena. A golpes y tirones los dos estudiantes que quedaron afuera fueron subidos a un bus de FFEE, Cristóbal casi inconsciente había quedado noqueado por un efectivo de FFEE y, antes de ser subido, el bus hizo un giro arrollando uno de los pies de Cristóbal. Ya en el interior del bus de FFEE vivirían horas de terror…

Un viaje de terror 

En el interior del bus policial Cristóbal Miranda (19), estudiante de 2do año de Arquitectura y Germán Urrutia (18), estudiante de 1er año de Diseño y Comunicación Audiovisual (ambos de la UTEM) ya allí fueron insultados y golpeados por efectivos de FFEE de la 40° Comisaría que se encontraban al interior. Los estudiantes no se conocían previamente a la detención pero lo vivido los uniría y marcaría a fuego.
El bus comenzó a moverse sin llegar nunca a destino, mientras eran golpeados, escupidos y amenazados. En ese momento los estudiantes solo pensaban que “todo esto era una pesadilla que pronto terminaría”. Dentro del bus se encontraban los efectivos identificados como “Reyes” (el más agresivo),“Machuca”, “Mazzard” y “Cortés” de la 40° Comisaría de Fuerzas Especiales (FFEE). “Te vamos a matar conchatumadre, a voh y a toda tu familia” le decían a Germán, mientras otro efectivo golpeaba a Cristóbal quien ya estaba en el suelo. Uno de los policías tomó a Germán y con un alicate comenzó a tirar de los aros que tenía en su oreja, todo esto mientras los 3 efectivos reían y se mofaban de “los mariconcitos” diciendo “ahora van a llorar culiaos“. El bus policial dio varias vueltas sin llegar a destino pero antes de llegar a la Comisaría uno de los efectivos tomó unos guantes y se los colocó a los estudiantes.
Fue luego de más de una hora de dar vueltas -y de golpes e insultos- que estos llegaron hasta la 4ta Comisaría de FFEE ubicada en calle Chiloé N° 1472.

Allí fueron bajados y llevados hasta una pieza. Eran alrededor de las 23:00 horas y en el lugar había funcionarios de la LABOCAR, quienes comenzaron a realizarles -a ambos estudiantes- peritajes en sus manos. El resultado sorprendió al funcionario que realizaba dicha diligencia pues el resultado fue: Negativo. Fue en ese momento en que un funcionario dijo “esa huea debe estar mala, háganla de nuevo”.

A eso de las 23:30 horas una Observadora de Derechos Humanos, Verónica Brito DDHH Sutra, llega a la comisaría y exige ver a los estudiantes detenidos. Los estudiantes son subidos a un carro policial y llevados hasta un policlínico a constatar lesiones. Estando presente carabineros el médico que los revisó constató un hematoma debido a un fuerte golpe en el pecho de Germán. Cristóbal por su parte presentaba varios golpes y su rostro evidentemente golpeado presentando también una dilatación en sus pupilas. Tras esto -y debido a las lesiones que presentaba- Cristóbal es derivado hasta la Posta Central. Hasta ese lugar el estudiante fue ingresado acompañado de efectivos de FFEE de carabineros quienes estaban presentes cuando lo revisó el Doctor de apellido Gruezo y una enfermera. El informe de la Posta Central no arrojó nada, según este, Cristobal no tenía nada. Hasta allí llegó nuevamente la Observadora de DDHH Verónica Brito (Sutra) quien se había trasladado hasta ese lugar, cuando avanzaba para ver la situación del joven (Cristóbal) un efectivo de FFEE, sin mayor disimulo, gritó: “viene una Derechos Humanos” y le dice al estudiante “quédate callado conchatumadre o mañana no vai a llegar vivo a la audiencia”. La observadora de DDHH mantuvo una breve discusión con el efectivo y de paso logra constatar los evidentes golpes que tenía el estudiante, el problema en la pierna y su mandíbula dislocada por los golpes, muy distinto a lo que había escrito en el informe de constatación de lesiones visado por el Doctor Gruezo.

Mientras Cristóbal estaba en la diligencia en la Posta Central, Germán quedó en un carro policial a merced de los efectivos que se encontraban allí. Uno de ellos tomó una bolsa y la acercó al grupo que estaba allí. “Vamos a ver cuanto aguantas culiao” dijo uno de ellos y comenzaron a asfixiarlo con la bolsa –método de tortura conocido como “el submarino seco”-. La acción se repitió varias veces mientras reían y continuaban las amenazas de que lo matarían. “Duraste harto hueón, veamos ahora” y volvían a cubrir su cabeza con la bolsa, mientras Germán se movía y convulsionaba.

Tras esto los estudiantes son devueltos a la 4ta Comisaría. Estudiantes y familiares comenzaban a dar aviso de la detención de Cristóbal y Germán a través de redes sociales y de llamadas telefónicas que se comenzaron a multiplicar. Ya se tenía certeza: Pasarían a control de detención en la mañana.

Fue a eso de las 04:00 horas, cuando ambos estudiantes son llevados nuevamente a realizarles peritajes con la gente del Labocar. La Observadora de DDHH ya se había retirado de la Comisaría, momento en que funcionarios de carabineros fueron a buscar a los estudiantes, esta vez tomaron las manos de ambos y las empaparon de bencina. Esta vez el resultado fue: Positivo para acelerante, (bencina).
Tras esto los estudiantes fueron llevados hasta un calabozo a esperar ser llevados en la mañana al Centro de Justicia para su control de detención.

En la audiencia de formalización a los dos estudiantes se les imputaron cargos por porte y uso de artefacto incendiario, bajo la nueva ley de control de armas. Por lo que la Jueza decidió dejarlos con la medida cautelar de Prisión Preventiva mientras dure la investigación, plazo que se extenderá por 40 días.
Los cargos por los cuales los dos jóvenes estudiantes fueron formalizados es por “porte de artefacto incendiario”, bajo el artículo 3° y el artículo 14 ° de la recién modificada ley 17.798 de control de armas. La fiscalía, hasta el momento, solo ha presentado como prueba solo unos fotogramas (imágenes) obtenidos desde uno de los carros lanza-agua en donde aparecen personas lanzando bombas molotov – que se supondría pueden ser los jóvenes- esto pues la oscuridad (la detención fue pasada las 22 horas) y lo poco clara de las imágenes implicarán peritajes más exhaustivos, y la otra prueba presentada es la declaración misma de la policía que los arrestó.

Ambos estudiantes fueron trasladados hasta la cárcel Santiago Uno para cumplir el arresto domiciliario. En ese lugar fueron ingresado hasta el módulo 4 . Allí los visitaron sus familiares. Ambos jóvenes no estaban bien. Patricia Vidal, madre de Germán, vio a su hijo golpeado quien le relató en parto el horror que había vivido y continuaba. Por su parte Claudio Miranda, padre de Cristóbal constataba lo mismo. Los estudiantes habían sido puesto con una variopinta población penal en donde ahora debían sobrevivir. A los pocos días fueron trasladados hasta el módulo 35 – A, allí pudieron adaptarse mejor y asumir su condición. Uno de ellos dice “en la Comisaría habían cámaras, las vimos, que muestren lo que pasó y las veces que nos hicieron las pruebas con esos guantes“. Las visitas son los jueves y sábados en la mañana, y hasta Santiago Uno llegan los familiares y algunos amigos y compañeros que durante la semana logran juntar cosas en la Universidad y a través de gestiones con el fin de poder hacer mercaderías y cosas que les permitan ingresar y que ellos tengan para sobrevivir de la mejor manera. Actualmente en el módulo que están, están bien, han sido acogidos y cuidados y aquello tranquiliza en parte a sus cercanos quienes esperan que pronto termine la pesadilla y puedan retomar sus vidas y seguir estudiando.

Conejillos de India

La modificación de la Ley de control de armas, que entró en vigencia recientemente -en febrero fue firmada por Bachelet- endurece penas y plantea limitaciones estricta en cuanto a beneficios, por lo mismo, la abogada de Defensoría Popular, Betsabé Carrasco -quien tomó el caso de Cristóbal Miranda- señala que aquí se está aplicando una ley nueva y aquello implica que los estudiantes pasan a ser “conejillos de india” de una ley que parte en su base de la criminalización de la protesta social.

Esta modificación fue crucial para que se determinara la prisión preventiva dado la nueva calificación penal las penas que arriesgan son más altas (de 3 años hacia arriba) y casi no existen beneficios. El sentido de la ley, impulsada por los parlamentarios retoma lo planteado en una “agenda corta” anti delincuencia que era piedra angular de la denominada “Ley Hinzpeter” y que luego del bombazo en septiembre del 2014 en el sub centro de la Esuela Militar se reactivó junto con un paquete de leyes que plantean modificaciones al código penal, dan más atribuiciones a las policías y da más recursos a los aparatos de inteligencia. Las medidas han sido impulsada particularmente por los Senadores Felipe Harboe (PPD) y Alberto Espina (RN) teniendo un apoyo transversal en términos políticos y desde la propia Moneda. Actualmente se siguen discutiendo leyes y modificaciones en el Congreso las que han sido, sin mucha publicidad, criticadas por organizaciones de Derechos Humanos por ser la continuidad de la “Ley Hinzpeter” y un claro andamiaje en contra de la protesta social, derecho fundamental de las sociedades democráticas.

Así Cristóbal y Germán se convierten en los primeros en pasar por esta nueva leý por porte ilegal de artefacto explosivo (molotov) y su caso inaugura un nuevo escenario del control de la protesta social.

A pocos días de los hechos estudiantes de la UTEM llegaron el miércoles 24 de junio hasta la sede del Instituto Nacional de Derechos Humanos (INDH), allí realizaron una ocupación pacifica exigiendo intervenir por sus compañeros y pronunciarse por la tortura que ellos sufrieron.

INDH
Tras esta acción, el abogado del INDH, Julio Cortés, visitó a los estudiantes el sábado 25 de junio y señaló que el Instituto tomaría medidas y se haría parte del caso.
Esta presentación del INDH se basa en la constatación de lesiones tanto físicas como sicológicas para elaborar un informe dentro de las próximas dos semanas, bajo el protocolo de Estambul [El primer conjunto de reglas para documentar la tortura y sus consecuencias, adoptado por las Naciones Unidas a través de la Oficina del Alto Comisionado para los Derechos Humanos (OACDH)]. Con esta información el INDH presentaría una querella en contra de carabineros por apremios ilegítimos (Chile es uno de los pocos países que no tiene tipificada en su legislación la “tortura”).

El sábado 27 de junio a las 10 de la mañana la Defensoría Popular asistió a la audiencia en la Corte de Apelaciones de Santiago para saber lo determinado en la apelación realizada el día 23 en donde se pedía la revocación de las medidas cautelares que mantenían a Cristóbal y Germán recluidos en la cárcel Santiago Uno, solicitando con ello que se cambiara la medida de prisión preventiva a arresto domiciliario, nocturno y/o firma semanal, mientras dure la investigación (40 días).
La audiencia se postergó hasta las 14hrs, en donde los 3 magistrados de la Séptima Sala de la Corte de Apelaciones -en forma unánime- ratificaron la prisión preventiva, argumentando que los chicos eran “un peligro para la sociedad”. Esto luego que la contraparte argumentara que “las movilizaciones nocturnas y los antecedentes de la carpeta investigativa -aún no presentados completamente- eran suficiente para acreditar que eran un peligro para la sociedad”. Presente estaba Claudia Vidal, madre de Germán, quien interpretó las palabras dichas en la sala como si su hijo fuera una “lacra de la sociedad”, tras esto Vidal señaló: “como familia estamos dolidos ya que nuestros hijos están sufriendo un montaje, dentro del cual fueron torturados, golpeados y amenazados”.

Actualmente los y las estudiantes de la UTEM están organizando actividades con el fin de reunir fondos para ayudar a las familias, puesto que, además de las consecuencias sicológicas y morales que conlleva una situación como esta, las familias también ha debido incurrir en gastos, como la ropa de los jóvenes y los constantes traslados. Para ello han creado un grupo en Facebook con el fin de ir centralizando la información y la ayuda en dónde Andrea, hermana de Germán, está oficiando como una de las coordinadora y voceras.