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Las dudas tras la muerte de Manuel Contreras y el misterio sobre el paradero de sus restos

El 07 de agosto de 2015 a las 22:20 horas murió uno de los personajes mas oscuros de la Dictadura, el ex jefe de la DINA (policía política de Pinochet), Manuel Contreras.

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En absoluto sigilo, el Hospital Militar se limitó a emitir un escueto comunicado señalando que había fallecido. Y así mismo, ordenaron desocupar todo el piso donde se encontraba Contreras, dejando solo a los familiares y personal estrictamente necesario.

Cientos de personas y prensa comenzaron a agolparse afuera del Hospital Militar para recordar los horrendos crímenes que ordenó el jefe de la Dirección de Inteligencia de la Dictadura, quien además se encontraba cumpliendo condena por 520 años de prisión. Desde el Hospital esperaron hasta que se retiraran, a eso de las 02:00 de la mañana, para que el cuerpo fuera trasladado. Posteriormente fue llevado al cementerio católico, donde se habría realizado una misa, y el cuerpo cremado.

Así lo relató Radio Villa Francia ese día:

“El cuerpo de Contreras fue limpiado por personal del Hospital y su familia entregó el uniforme azul -atuendo de gala del ejército- que este llevaría en su funeral, éste le fue puesto y luego fue entregado para que personal de la funeraria, acompañado de efectivos militares, subieran el cuerpo hasta un féretro de la funeraria. La carroza se retiró por una salida lateral del Hospital a eso de las 04:00 horas. La carroza llegó hasta el cementerio católico ubicado en la comuna de Recoleta, hasta donde llegó familiares cercanos, amigos de la familia y militares (dos a lo menos en representación del ejército). En una pequeña y privada ceremonia religiosa se dio la despedida a Manuel Contreras, servicio que no duró más de media hora. Luego el cuerpo de Contreras habría sido llevado hasta el crematorio del cementerio en dónde finalmente este fue cremado a eso de las 07:00 horas, según confirmó un encargado del Cementerio a los medios. Las cenizas habrían sido entregadas en una ánfora a la familia”.

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Sin embargo, nuevas informaciones, indagadas por Radio Bío Bío, señalan que gran parte del procedimiento que se llevó a cabo ese día respecto a la sepultura de Contreras fue ilegal. “Desde ese momento (de su muerte) comenzó una cadena de hechos y contradicciones entre funcionarios públicos y de organismos privados que, hasta ahora, no permite establecer cómo fue su proceso de cremación, el rol que jugó el Ejército, ni cuál fue el destino final de sus restos”, señala el medio.

Relata que Mauricio Newman, de la empresa que administra el Cementerio Católico, señaló que tenía todos los documentos para haber cremado a Contreras, a pesar de que su incineración ocurrió a las 05:00 de la madrudada, tan solo 7 horas luego de fallecido.

El cuestionamiento parte porque uno de los primeros trámites ocurre en el Registro Civil, quien da el certificado de defunción y permiso para sepultación. Y esto no ocurrió hasta las 09:30 de la mañana, es decir, más de 4 horas después de que ya había sido cremado. El trámite lo realizó Andrés Muñoz Mesa, funcionario de la funeraria Carrasco Hnos. Solicitó el permiso de sepultación para que Contreras fuera incinerado en el Cementerio Católico y se le entregó un pase provisorio, sin embargo, señala el medio, “en el acta oficial aparece que Manuel Contreras Sepúlveda quedó inscrito como sepultado en el Cementerio General”

Por su parte, el Director del Cementerio General, Raschid Saud, declaró que nunca ha ingresado el cuerpo de Contreras a dicho cementerio, “esto podría llegar a ser constitutivo de un delito, como falsificación ideológica de instrumento público. Es demasiado grave y se debe aclarar“, señala. Agrega además que es prácticamente imposible que pueda ocurrir la cremación antes del trámite del Registro Civil, y que no se hacen cremaciones en la madrugada.

Otra documento necesario para la cremación era el permiso del Director de un centro hospitalario, que en este caso, por zona, debiera haber sido el Hospital San José, cuyo director es José Miguel Puccio. Este señaló que “el documento para permitir una cremación tendría que ser firmado por mí, pero cuando el deceso ocurre un fin de semana la firma recién se estampa el día lunes. A este recinto no ingresó ninguna solicitud, ningún documento, por lo tanto, no firmé nada ni tuve mayores antecedentes”. Y explica que si no hubiese sido así, se necesitaría la firma del Seremi de Salud.

Y efectivamente fue así. Carlos Aranda, Seremi de salud, fue quien firmó. Según él, recibió toda la documentación para que Contreras duera incinerado. Pero al parecer, esto no fue cierto, Aranda autorizó sin el pase de sepultación provisoria obtenido por Muñoz después de que el cuerpo ya estuviera cremado.

Bío Bío le consulta, y Aranda responde que el Reglamento General de Cementerios señala que no pueden pasar más de 48 horas sin sepultar un cadáver y que “no hace referencia a un mínimo de tiempo”.

Respecto a esta situación, se refiere el presidente de la Asociación Nacional de Funerarios, Manuel Pavez, quien señala que es imposible incinerar sin el pase provisorio: “No es posible si no cumplo el plazo previo y los trámites esenciales. Primero, se produce la muerte de la persona; segundo, certifica la muerte un médico; y tercero, se inscribe en el Registro Civil. Ahora, cuando se trata de una cremación, hay que recurrir a otra instancia, que es el Ministerio de Justicia a través del Registro Civil, posteriormente al Ministerio de Salud y sus oficinas autorizan las cremaciones de lunes a viernes desde las 09:00 horas hasta las 16:00 horas (…) Después de ese horario ni a Cristo le abren la puerta para autorizar una cremación”, señala Pavez.

El medio señala además que varias fuentes fueron consultadas, y según trasciende, el Ejército habría intervenido para que esto ocurriera. Por su parte, Manuel Pavez relató que la única ocasión que vio irregularidades como esta fue el caso de Ítalo Nolli, cuando en los 80, simuló la muerte de su mujer.

Desde el sector de víctimas y familiares de la Dictadura, el llamado es a investigar estas irregularidades, que parecen seguir manteniendo en un manto de impunidad al Ejército.