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#NãoVaiTerCopa: El pueblo brasilero desafía al Mundial

La marcha contra la Copa del Mundo llega al "Fifa Fan Fest", donde hinchas ven el partido de Brasil (Fotografía: Midia Ninja)

La marcha contra la Copa del Mundo llega al “Fifa Fan Fest”, donde hinchas ven el partido de Brasil (Fotografía: Midia Ninja)

Más allá del estadio: un día de protestas y manifestaciones

 

La selección Brasil ganó 3-1 a la Selección de Croacia, pero más allá de eso, parece que no todos los brasileros celebraron lo goles y el triunfo de la “Verde Amarelo”. Es más, mientras acontecía la pomposa inauguración de la Copa del Mundo 2014, en distintas ciudades de Brasil se protestaba en contra de un Mundial que no ha hecho sino revelar la pobreza de un pueblo que siente el abandono total del Estado. En vez de gastar en hospitales, viviendas, educación y transporte público, los dineros de los impuestos de todos los brasileros fueron a parar en onerosos estadios, en suntuosa infraestructura para el turismo, y en un desproporcionado y represivo plan de seguridad.

Es así, que bajo las consignas de #CopaPraQuem (¿Copa para quién?) y #NãoVaiTerCopa (No habrá Copa), cientos de miles de brasileros por todo el país salieron a protestar. De entre ellas, las protestas más significativas de hoy fueron las de Rio de Janeiro (en donde se marchó rumbo al “FIFA Fan Fest” en Copacabana) y en São Paulo, donde estaba fijado el puntapié inicial al Mundial de Fútbol. En ambos lugares la represión fue brutal, con el masivo despliegue de la Policía Militar que utilizó gases lacrimógenos, balines de goma, lumazos y golpes.

 

La pelota está manchada

 

La represión durante todo el periodo que ha precedido a la Copa del Mundo ha sido brutal y completamente desproporcionada, tanto en la campaña de “pacificación” de las favelas, como en las distintas manifestaciones que los sectores populares y trabajadores han realizado. Un ejemplo de ello fue la represión que desde el segundo día de huelga recibieron los trabajadores metroviarios de São Paulo y que también se vivió repetidas veces en las calles.

Hoy, en el mismo sentido, y en torno a la brutal represión realizada por las fuerzas de choque de la Policia Militar en Sao Paulo y en Río de Janeiro, se denunció el violento ataque a un manifestante el cual recibió heridas de balines de goma, y luego fue reducido violentamente por las fuerzas policiales. A tal punto llegó el exceso, que luego de ser reducido entre varios policías, estos procedieron a rociarle gas pimienta a los ojos, cuando ya se encontraba totalmente inmovilizado. Esa imagen circuló rápidamente por las redes sociales como un claro ejemplo de los límites que han transgredido la policía brasilera para controlar y detener las manifestaciones populares.

Manifestante es atacado con balines de goma, luego detenido, y posteriormente se le roció gas pimienta en los ojos

Manifestante es atacado con balines de goma, luego detenido, y posteriormente se le roció gas pimienta en los ojos

 

La Copa del Pueblo

 

También en São Paulo, el Movimiento de Trabajadores Sin Techo (MTST) ha elaborado una forma creativa para protestar contra el Mundial y sus excesivos gastos. Para oponerse a ese campeonato lleno de opulencia y derroche, decidieron realizar un campeonato alternativo, la “Copa do Povo” (Copa del Pueblo). Este nombre también remite al campamento que los Sin Techo levantaron en las cercanías del estadio Itaquerao para luchar por el derecho a vivienda (demanda que mediante la lucha y organización ganaron). En este campeonato, muy distinto al Mundial, juegan las selecciones de fútbol de los sectores organizados de São Paulo, tales como los metroviaros, los sin techo, los estudiantes, los barrenderos, entre otros. Hoy, sin ir mas lejos, triunfaron por dos goles los metroviarios frente a los barrenderos de São Paulo en un emocionante encuentro que mantuvo la atención entre los pobladores como si se tratase de un partido del Mundial.

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Paro en el metro y en el aeropuerto

 

Luego del triste corolario de la huelga de los metroviarios de São Paulo, que terminó con el despido de 42 trabajadores, la asamblea de los trabajadores decidió parar el día de hoy (aprovechando la presión de la inauguración de la Copa del Mundo) para pedir la restitución de los compañeros despedidos. Del mismo modo que las protestas que ocurrieron en el exterior, la policía reprimió fuertemente a los manifestantes, buscando con ello restablecer la normalidad del servicio.

También, durante el día de hoy, se realizó un paro parcial en el aeropuerto de Río de Janeiro, uno de los puntos neurálgicos puesto que es una de las principales puertas de entrada de turistas al país. Por supuesto, existe de parte del gobierno la fuerte preocupación de que estos paros se extiendan, o bien que se realicen otras paralizaciones durante el campeonato.

 

El Brasil  que no pudo ser ocultado por los medios

 

En el fondo, lo que se pudo observar en el día de hoy, es que más allá de todos los intentos del gobierno, de la FIFA y de muchos medios de comunicación, pudimos encontrarnos con un Brasil que no estaba celebrando el mundial ni el triunfo de su selección. Un Brasil, que lejos de vivir la apatía, se compromete seriamente por levantar demandas, y se organiza para lograrlas. Y mientras estaba ese Brasil (oficial y televisivo) vestido de amarillo gritando en el Itaquerao, veíamos a un pueblo a las afueras luchando por una vida digna, por un techo, por salud, por educación. Y no solo fue visto en São Paulo, también fue visto en Belo Horizonte, en Recife, en Río de Janeiro, en Porto Alegre y en tantas otras localidades. En todo Brasil, fueron vistos cientos de miles de manifestantes que prefirieron dejar el fútbol de lado, y que continuaron luchando por una mejor vida.

Manifestante siendo detenido en el Metro de Sao Paulo

Manifestante siendo detenido en el Metro de Sao Paulo