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Otra niña muere en el SENAME, otro cuerpo a la fosa, otro número a la estadística y todo sigue igual

Por Anngie Mendoza 

 

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urió otra niña en manos del  SENAME, otro cuerpo a la fosa, otro número a la estadística y todo sigue igual. El Estado chileno es una procesadora de niños y niñas vulnerables como moledora de carne, que gestiona pobreza, miseria y muerte para miles. No es posible que los gobiernos conciban el Servicio Nacional de Menores peor que un zoológico. Hasta los animalitos tienen mayor cuidado, seguridad que nuestros niños.

Durante la tarde del día lunes 11 de abril una niña de 11 años falleció en el CREAD “Galvarino” – Centro de Reparación Especializada de Administración Directa- dependiente del Servicio Nacional de Menores, SENAME, ubicado en la comuna de Estación Central, centro que tiene por objetivo cuidar y dar protección a los menores que son derivados por los tribunales de familia ya que en sus hogares son vulnerados sus derechos.

El centro Galvarino, tiene una capacidad para 70 menores, pero había 120 niños, significando serios problemas de hacinamiento, a lo que se suma la falta de personal. Violaciones, abusos, agresiones son reiterativos al interior de los diferentes centros que sostiene el SENAME. Desde el 2009 hasta el día de ayer hay registro de 14 muertes en su interior. Asesinatos, suicidios, negligencias. Desde la de una lactante de 10 meses fallecida durante la noche del 24 de enero de 2014 producto del ahogo con su propio vómito y encontrada en la mañana siguiente por una de las dos funcionarias del hogar; hasta la de Daniel, de 17 años, producto de 18 puñaladas al interior de uno de los centros.

Respecto a la Justicia Juvenil, ¿cómo responderá el Estado chileno al Sub-comité para la Prevención de la Tortura de las Naciones Unidas, quienes estuvieron esta última semana haciendo revisión de las recomendaciones de 2009 ? En el informe se acusaba el alto nivel de hacinamiento, falta de separación por categorías de internos y deficiente prestación de servicios básicos en los centro de reclusión para adolescentes, cada situación graves consecuencias, que lo último que generan son mejoras tanto para los adolescentes como para la sociedad.

El 11 de marzo el reportaje “Las residencias para madres adolescentes” de la revista Paula no pudo ser publicado por una orden judicial que argüía “vulneración de derechos” respecto a una joven que dio su testimonio a las investigadoras cuando tenía 17 años, referente a las condiciones en que viven al interior del centro, cosa que no había sido visada por el SENAME. La directora de la revista indicó que “Este reportaje fue preparado durante tres meses y en el curso de dicha investigación salieron a la luz, no solo la dura realidad socioeconómica, familiar y de vulneración de sus derechos que viven estas niñas, sino también las crudas condiciones a las que pueden enfrentarse una vez internadas en estas instituciones”.

Esta no es la primera vez que se evita que se conozca lo que ocurre dentro de los centros del SENAME, o bien, los niños y niñas vulneradas son tan poco importante para el sistema que prefieren pasar de largo, así lo evidencian una serie de reportajes del Centro de Investigación Periodística Chile – CIPER – respecto al tema. En 2010: “Crisis en el sistema de protección de niños abandonados: el rostro invisible del Bicentenario” y “Las miserias que viven los niños abandonados bajo la protección del Sename“. En 2013: “Niños protegidos por el Estado: los estremecedores informes que el Poder Judicial mantiene ocultos“, “Niños protegidos por el Estado II: la falta endémica de recursos que los deja sin la mínima asistencia“, Las duras críticas al ministro Carreño y la encuesta que el SENAME desdeñó en 2011 y suma y sigue.

La Noticia: ¿Niña de 11 años murió de pena?

La menor de 11 años, oriunda de Til Til, falleció en el ante jardín del centro. La directora del SENAME, Marcela Labraña, en declaraciones a la prensa señaló que “la menor se encontraba en el centro porque sufría de un estrés post traumático, producto de un abuso sexual en su hogar, y el día domingo la menor esperaba la visita de un familiar el cual no llegó, lo cual produjo una crisis que se extendió por todo el día lunes, con lo cual cerca de las 20:00hrs del mismo lunes se desmayó e hizo un paro cardiovascular”.

Por su parte, el presidente de los trabajadores del SENAME, René Sáez, durante la mañana de este martes, declaró a la prensa que la muerte de la menor fue producto de una negligencia, ya que la niña se encontraba en tratamiento psiquiátrico con medicación diaria, pero además, también con medicamentos “SOS” los cuales se le daban a la menor cuando se encontraba descompensada psicológicamente.

Declaración Asociación Regional Metropolitana de Trabajadoras y trabajadores del SENAME

Declaración ARMETRASE – SENAME by radiovillafrancia107

Entonces, la niña interna en el centro de Sename, ¿Se descompensó porque “no la visitaron” o por medicación mal administrada? ¿Sobredosis? Qué horror. El comunicado del SENAME logra irrespetar la memoria de la niña dos veces: dice demasiado de su caso y muy poco de su muerte. El organismo estatal, experto antivulneración, busca limpiar su responsabilidad vulnerando a la niña al publicitar su historia. Impacta irresponsabilidad de directora de Sename, diagnósticos son CONFIDENCIALES, salir en noticias dando diagnóstico es DELITO (Según ley 20.584 y 19.628), infringen legalidad vigente al publicar dato sensible: diagnóstico clínico de niña, el trastorno por estrés post traumático que nombra la directora del Sename sí es un diagnóstico. Y peor aún, hablar del abuso que sufrió y por quiénes.

SENAME viola todos los Dº del niño. No puede ser que ningún gobierno haya decidido convertirlo en una institución más allá de la custodia sin personal necesario.

¿Dónde está la CONTENCIÓN EMOCIONAL para estos y tantos casos? El modelo de cuidado es obsoleto, establece normas como si los niños estuvieran presos. No es solo un problema de falta de recursos, es un problema moral que se transforma en falta de recursos.

Por una parte el Estado gasta en un niño o niña “licitado” bajo el sistema residencial unos $130 mil, mientras que, según declaraciones en 2011 del Ministro de Justicia en ese entonces, un preso “concesionado” le costaba al Estado hasta $550 mil. Estos valores pueden bajar a la mitad si se trata de un centro no concesionado, es decir, de propiedad pública. Cabe mencionar, además, que un niño o niña en el sistema escolar público le cuesta al Estado casi $50 mil. Ahora, con la ley de inclusión escolar, los colegios que eran particular subvencionados y pasarán a ser subvencionados 100%, adquirirá la misma lógica de la concesión, donde el Estado pagará más plata al ente privado por cada niño, que lo que gasta el mismo sistema público. La lógica continúa para todos los derechos sociales mercantilizados: el tránsito de los bienes públicos a la acumulación de privados. Salud, educación, carreteras, recursos naturales.

Hay un presupuesto anual gigante para hacer políticas sociales revolucionarias si quisieran, pero ¿quiénes son los que están a cargo de estos programas?, el profesional que apoyo a cierto “candidato a alcalde”, espacios para pituto y bolsa de trabajo para los partidos, la mayoría sin la preparación adecuada, no saben si quiera aplicar un RCP. Además, ¿un TEPT genera un paro cardiorespiratorio?

Para qué hablar del desangre del fisco evidenciado en los últimos casos de corrupción, gigantescas sumas de evasión fiscal, con la venia del gobierno y el congreso, empleados de las grandes empresas que les pagan sus campañas.

Mientras que para los niños pobres no hay fiscal Gajardo, no hay cartita al diario de connotados académicos, no hay agenda corta ni suma urgencia. Nada, sólo abandono y ley de detención sin sospecha.

La niña muerta en SENAME había sido víctima de abuso sexual. Menuda manera que tenemos de cuidar a nuestros niños víctimas , tener que indagar en el crimen para sensibilizar y concientizar. Fue abuso sexual de su padre. Una niñita de 11 años.

Recuérdales cómo, día a día, le fallan a los niños y las niñas que deben proteger.