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París: El monstruo y la hipocresía – “Todos los muertos inocentes del terrorismo duelen”

Por Alberto Rodríguez*

alberto buitres rodriguez

Alberto Rodríguez

Francia ahora sabe lo que vive Siria desde hace cinco años”, dijo el presidente sirio Bashar Al Assad, respecto a los recientes atentados en París que dejaron 150 muertos, otros cientos de heridos, y tras de sí una nueva ola de islamofobia promovida por los medios corporativos de occidente.

Por supuesto que duelen las muertes cuando suceden por acciones de terrorismo. Y deberían doler sin importar donde ocurran. Ya en Paris o en Damasco. Sin embargo, la propaganda se ha encargado de categorizar a los muertos.

No es lo mismo 150 franceses que miles de palestinos, de sirios o libaneses acribillados. Del “Pray for France” a la omisión de las campañas bélicas de la Unión Europa en Oriente Medio, la diferencia es establecida por la cobertura mediática.
Y así, la sangre es segregada.

¿Dónde estaba CNN u otras grandes cadenas cuando hace unos días el Estado Islámico provocó más de 40 muertos y más de 200 heridos con explosiones en el Lïbano? ¿Dónde estaban sus palabras clamando a Dios cuando Francois Hollande mandó al Ejército a ocupar Mali?
Mi amigo Galeb Ahmad Moussa, periodista árabe-argentino de la estación ANNUR TV con sede en Buenos Aires, reflexionaba sobre la hipocresía en torno a los atentados en París:

Todos los muertos inocentes duelen, los nuestros también. Y a los nuestros los asesinan todos los días. Lo hace EEUU, Gran Bretaña, Israel, Francia, Alemania y los súbditos del golfo árabe (…) El monstruo creado por las potencias hegemónicas hace 5 años que viene asesinando árabes y ha sumido a Siria en el mayor desastre de la historia para la cuna de la civilización ¡Basta de hipocresía!”.

No porque cerremos los ojos a lo que ocurrió en Francia. Al contrario: La mejor forma de pedir justicia es evocando la verdad. No hay una sin la otra, del mismo modo que no se entiende el presente sin mirar al pasado.

Lo que ocurrió en Paris es el resultado de la suma de odio sembrado por Europa en los países árabes. La ambición de las grandes potencias sobre los recursos energéticos de países como Siria o Irak, ha conllevado la creación de asociaciones terroristas como el Estado Islámico con el objetivo de allanar el camino para la invasión militar y, finalmente, la apropiación de los territorios por parte de Europa y Estados Unidos.

¿Pruebas de esto? Basta citar el informe de las organizaciones estadounidenses Judicial Watch y la Agencia de Defensa de Inteligencia dado a conocer por el portal alemán Spiegel donde se explica por qué y cómo Estados Unidos alimentó el embrión del Estado Islámico por así convenir a sus intereses geopolíticos en Siria e Irak.

Ahora el monstruo se los come por dentro

Y qué pena. Porque por la ambición de los centros de poder siempre han pagado inocentes, los de fuera y –está visto-, también los de dentro. Es así como Francia está sacrificando a sus ciudadanos con tal de continuar una guerra para salvarse del desastre económico. Obviándose del mal y al mismo tiempo culpando (no tiene que decirlo el Gobierno, para eso están los medios) al Islam de cualquier mal hecho y por venir. Exacerbando la intolerancia, pretextando el cierre de sus fronteras. Una acción que no sólo pegará a árabes en Europa, sino a todo tipo de migrante, incluidos latinoamericanos.

Así asciende el fascismo. Y así se justifica. Como toda acción de perversidad humana, tanto en política como en las relaciones personales, quien violenta pretende aislar a su víctima de cualquier tipo de ayuda para no perder el control sobre ella. Pero cuando ésta se rebela, entonces sí el violentador se pone a llorar. Es la “mala fe” que denunció Jean-Paul Sartre, la conducta del autoengaño. Pero puesto a una escala del tamaño de Francia, las víctimas se cuentan por miles, así como los recursos para continuar justificando sus acciones. Lo que viene a continuación es la exacerbación del odio, poniendo a las personas a pelear entre sí, siendo el sistema el único ganador, el de siempre.

* Alberto Rodríguez, premio nacional de periodismo mexicano, columnista de diversos medios -Huffintong Post y otros- y conductor del programa “Buitres en la ciudad“, de Radio Villa Francia que va los miércoles a las 16:00 horas y los sábado a las 14:00 horas. Más info del autor aquí.