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Ilustración de Fiestóforo

¿Qué mide el SIMCE? Expertos señalan que no ayuda al aprendizaje, discrimina y solo fortalece la lógica de mercado

Este martes 06 de octubre inicia en todo el país el proceso SIMCE con la prueba de Matemáticas que se realizará a los 4to básicos del país. Esta es la primera prueba de 15 que se realizarán en total hasta el 21 de noviembre y que se aplicará a cerca de un millón de estudiantes, (revisa calendArio del SIMCE)

¿Qué es el SIMCE?

El SIMCE es un sistema de evaluación educativo que tuvo su origen a fines de los años 80 en la Universidad Católica y que desde el año 92 es usado como sistema de evaluación nacional realizado por el MINEDUC a todos los colegios del país. El modelo se presenta a si mismo como un sistema de evaluación y mejoramiento de la calidad de la educación, sin embargo este sistema ha generado varias criticas, una de ellas justamente por no precisar que define como “calidad”. En un reportaje titulado “El SIMCE: Una herramienta sin sentido para la educación en Chile” publicado el 2014 por Ciper Chile, se profundiza en ese ítem y se constata que el mismo sistema no tiene una definición clara sobre lo que se entiende por “calidad” y que además su estandarización ha generado distorsiones en el proceso educativo, entre ellos está “el incentivo a prácticas como el entrenamiento para la prueba en los establecimientos, exclusión de estudiantes de bajo rendimiento, uso de incentivos materiales a profesores y estudiantes para subir los puntajes, estigmatización, despido de profesores y posible desmotivación de los estudiantes al contestar la prueba“.

Discriminación, estrés en estudiantes y profesores y el ranking

Año a año son innumerables las denuncias y casos en donde padres y apoderados acusan de discriminación en contra de sus hijos/as por parte de colegios quienes, muchas veces, piden expresamente a los padres no enviar a sus hijos durante los días en que se realiza la prueba SIMCE, esto con el fin de que el promedio que obtenga el colegio no sea bajo. Tan extendida es esta mala práctica que este año la propia sub secretaria del Mineduc, Valentina Quiroga, -en una actividad en el Colegio Cornelia Olivares de la comuna de Independencia- realizó un llamado abierto a los colegios a “no discriminar” estudiantes. Además se suma la exigencia y estrés que deben enfrentar miles de estudiantes quienes, en la misma lógica, le son quitadas horas de talleres para “reforzar la prueba SIMCE” y de ese modo mejorar el puntaje del Colegio, generando una verdadera guerra competitiva por subir o mantenerse en el ranking que, año tras año, el propio MINEDUC hace público, señalándole a los padres cuales son los colegios con “Alto puntaje SIMCE” y los otros con “Bajo puntaje SIMCE” afectando a su matricula y generando una suerte de “marketing comercial” que obedece a la lógica de calidad de mercado. Así se va generando un circulo vicioso en donde los Colegios con “Bajo SIMCE” terminan recibiendo a estudiantes con problemas de aprendizaje y los con “Alto puntaje en el SIMCE” generan filtros y mecanismos para mantenerlo, en donde obviamente los padres terminan eligiendo estos últimos.

Es por esto que hace años diversas organizaciones y actores sociales de la educación han venido realizando una campaña para terminar con este tipo de medición (SIMCE) por los problemas que acarrea y porque fortalece en niños y niñas una lógica de mercado que poco y nada tiene que ver con un proceso armónico de aprendizaje.

Alto al SIMCE

La critica de la organización “Alto al SIMCE” parte en evidenciar a este tipo de pruebas “como una me?trica que invita a imaginar la educacio?n como un producto, asigna precios y permite abaratar costos en la produccio?n de esta nueva “mercanci?a” (vendible por privados), y, adema?s, abre camino a una lucrativa industria en torno a la aplicacio?n de pruebas estandarizadas“.

Para ello ha venido realizando distintas campañas. El año pasado lanzó la campaña “Lo esencial es invisible al SIMCE” el que tenía por objetivo concientizar respecto a la prueba y como esta se sostenía en una lógica de competitividad de mercado pasando por alto las aptitudes y procesos de aprendizajes del niño y niña.

Este año la organización ha sacado dos videos en donde expertos y actores de la educación, argumentan porque se debe terminar con el SIMCE. Además ha llamado abiertamente a los padres a no enviar a sus hijos a dar esta prueba, la que según explican, además no es obligatorio darla. En los videos se explica como el SIMCE no es una prueba que mida la inequidad para resolverla, sino que el mismo genera inequidad, además que su sentido no es mejorar el aprendizaje sino tener un sistema de medición como mecanismo de mercado propio de una empresa y no de un sistema profundo de aprendizaje. A esto se suma la denuncia a las organizaciones que defienden el sistema que, en su mayoría, son contratadas para aplicar o desarrollar sistema de certificación y medición manteniendo un interés creado y, de paso, lucrando con el sistema estandarizado de evaluación.

Video 1: ¿Cómo afecta el SIMCE al aprendizaje?

Video 2: ¿Por qué el SIMCE es un pilar del mercado de la educación?