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Rabino Mijael Even David: “El día que me avergoncé de ser Judío”

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En la fotografía: Muhammad Abu Khdeir, Joven palestino asesinado – funerales –

“Hoy nos unimos a los asesinos nazis, matando a un niño brutalmente por su raza y etnicidad”.- Rabino Mijael Even David.

 

Columna firmada por el Rabino Mijael Even David fechada el pasado 4 de Julio en el portal de Internet “eldiariojudio.com”. En la misma da cuenta de una reflexión dolorosa para sí mismo pero honesta en el marco de los valores que se plantea representar. Esto en el contexto de la “venganza” llevada a cabo en el asesinato del menor Muhammad Abu Khdeir (16), asesinado brutalmente siendo quemado vivo. En la columna compara la acción llevada a cabo en Israel con lo hecho por los Nazis.

Una columna necesaria, reflexiva y esclarecedora que da cuenta de los matices y las distancias que muchos judíos/as hacen de la política sionista que se acostumbra ver de Israel. A continuación reproducimos íntegramente su columna:

Hoy nos hemos unido a los fuegos de la Inquisición. Quemamos personas vivas de una fe diferente a la nuestra y dijimos que es nuestro Dios quien lo requiere. Hoy nos unimos a las hordas de los cosacos, con odio asesino y salvaje, sin ver al otro, sólo viendo que somos diferentes. Hoy nos unimos a los asesinos nazis, matando a un niño brutalmente por su raza y etnicidad.

Hoy dejamos de ser el Pueblo Elegido, porque para esto no fuimos elegidos. Tal vez necesitemos otros dos mil años de exilio para recordar quiénes deberíamos ser. Hoy perdimos cualquier superioridad moral que queríamos creer que teníamos. Somos exactamente como ellos. También somos asesinos. Todos nosotros. Los que lo prendieron en llamas, los que gritaron “muerte a los árabes”, los que declararon que la Torá nos pide matar y asesinar y vengarnos. Aquellos que vieron todo esto y no hicieron nada, aquellos que mañana aún no harán nada.

Especialmente aquellos que tratan de encontrar paz para sus consciencias en las comparaciones: “ah, pero nosotros no celebramos asesinatos”, “nosotros no enseñamos a odiar en nuestras escuelas”, “nosotros no consideramos a los terroristas, héroes”. Pero no es sobre ellos, Dios Altísimo, ¡es sobre nosotros! Es sobre perdernos a nosotros mismos, sobre nuestro fracaso como nación. Evidentemente hemos fallado.

En el futuro, cuando estudien las leyendas sobre la destrucción de nuestra sociedad, de nuestro Estado, ellos leerán: “Por el asesinato, la quema, el salvaje homicidio de Muhammad Abu Khdeir, nuestro Templo fue destruido, nuestra Tierra fue desolada y fuimos exiliados entre las Naciones”.

Nunca la paz se vio más lejana. Nunca estuve tan avergonzado de ser israelí. Nunca estuve tan avergonzado de ser Judío.