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#YaMeCanse: El pueblo mexicano se levanta y radicaliza movilizaciones demandando justicia por los 43 de Ayotzinapa

(Fotografía: @CuartoscuroMex )

(Fotografía: @CuartoscuroMex )

La naciente revuelta ante un estado que no responde

 

Aunque tenía la finalidad de buscar calmar los ánimos, la respuesta del Procurador General de la República, Jesús Murillo Karam, fue más bien intentar apagar el incendio con bencina. Esto porque en un primer lugar mencionó la desafortunada frase de “Ya me cansé” que fue retomada por el pueblo mexicano como una bandera y un motivo para decir que es el pueblo el que está cansado con la denegación de la justicia, con las desapariciones, con la desigualdad, con la corrupción, y en fin, contra el Narcoestado.

Es por esto, y en especial luego que los peritos argentinos hayan señalado que los restos hallados en Cocula, y que según las declaraciones recabadas por la Procuradoría deberían corresponder a los 43 de Ayotzinapa, no pertenecen a ninguno de los estudiantes normalistas desaparecidos. Así, ante el posible engaño y la inoperancia probada una vez más de parte de las autoridades estatales de hacer justicia y encontrar la verdad en este caso, es que el pueblo mexicano se volcó una vez y con mayor fuerza a las calles.

Con la versión de Murillo Karam prácticamente desacreditada, y con el Presidente Peña Nieto cada vez más puesto en tela del juicio por la filtración de la millonaria mansión que posee, ha hecho que el pueblo mexicano sienta que debe tomar medidas cada vez más radicales para lograr y llevar a buen puerto sus demandas.

El ascenso de la lucha y los intentos fallidos de la institucionalidad por llamar a la calma

 

Por supuesto, la respuesta desde el bloque político institucionalizado ha sido en unánime: intentar deslegitimar a la violencia como método de lucha por la justicia y el devolver con vida a los 43 de Ayotzinapa. Tanto Peña Nieto como López Obrador (contrincantes y rivales en los anteriores comicios electorales) han señalado que la violencia no es la forma adecuada de protestar. Esto no es sino la muestra de que el poder se siente amenazado por la progresiva radicalización del movimiento, el cual no han sido capaces de controlar, y -dado el riesgo de provocar otro escándalo-  tampoco de reprimir.

Pero ese llamado desde la institucionalidad no ha hecho eco, y el pueblo mexicano ha intensificado tanto cualitativa como cuantitativamente la lucha por la justicia con los 43 normalistas desaparecidos. Es así que luego de la declaración de Murillo Karam manifestantes en Ciudad de México quemaron la puerta del Palacio Nacional de Gobierno. Luego de aquello, y de que los peritos argentinos negaran la versión de la PGR, es que se han realizado más acciones de este tipo, la última acabando con el incendio del Congreso local de Guerrero el pasado 12 de noviembre. Esto se ha sumado a la destrucción parcial de una sede del PRI en Morelia, y de una seguidilla de bloqueos de ruta y liberación de peajes con cobro voluntario para financiar las movilizaciones.

La quema del Congreso de Guerrero fue especialmente significativa. Fue una muestra más del poder de decisión que tiene la Coordinadora Estatal de Trabajadores de la Educación de Guerrero, y que terminó con gran parte del congreso en llamas (con la sala de sesiones y la biblioteca incluidas), además de 5 automóviles que se encontraban en el recinto. Acción que se suma a las anteriores que terminaron con el incendio del Palacio de Guerrero y la destrucción de la puerta de la casa del gobernador de dicho estado. Todas ellas muestras del que el #YaEstoyCansado va mucho más allá de las palabras y que se ha convertido en rabia y organización.

Esto con el trasfondo de una lucha que por todos los medios ha ido en ascenso. Son cada vez más los mexicanos que se vuelcan a las calles a pedir que devuelvan con vida a los 43 de Ayotzinapa. Las manifestaciones pacíficas se han combinado con demostraciones de fuerza sin que se eso genere una distinción entre las distintas formas de manifestarse. Queda claro al parecer que todas las formas de lucha son válidas y que como señalaba uno de los afiches que circulaban en las redes sociales: “Yo no marcho por la paz mientras no hay justicia”.

Afiche que circuló en las redes sociales en los últimos días

Afiche que circuló en las redes sociales en los últimos días