Difundimos denuncia de abuso infantil hacia niño autista por parte de colegio particular subvencionado Centro integral Linda Correa de Limache:

Soy Patricia Rojas Vásquez, Apoderada del segundo nivel transición del Centro integral Linda Correa de Limache, madre de T. de 8 años autista no verbal nivel 3.

Por medio de esta carta procedo a relatar los hechos ocurridos el lunes 23 de mayo de 2022 con mi hijo en dicho establecimiento.

Aquel día a las 11:46 am recibo la llamada de la profesora de mi hijo quien me informa que durante un descuido en el recreo o se había metido a la ducha mojándose por lo cual lo había tenido que cambiar de ropa, mientras hablábamos yo sentía el llanto de mi niño descompensado.

Mi esposo procede a ir a buscarlo donde es entregado por la profesora dándole la misma explicación, al llegar a casa notamos que no venían sus cosas, entre ellas la ropa mojada, Marco vuelve a buscarla y solo le es entregado su comunicador. En el transcurso recibo un mensaje: “ya cariño, se me quedo todo aquí…. Todo quedara guardado, la ropa me la llevare para que no se ponga hedionda”.

El martes 24 de mayo la tía del furgón del colegio me entrega una circular para firmar que señala que conozco las normas de seguridad del establecimiento y que el beneficio de furgón escolar es gratuito, hoy entiendo que era un resguardo fríamente calculado.

El mismo día la profesora de mi hijo me envía una comunicación vía libreta que no había podido enviar la ropa aun, debido a un desperfecto con su secadora. El miércoles 25 nos devuelven la ropa lavada y seca, borrando cualquier rastro de lo sucedido.

El jueves 26 alrededor de las 17:30 pm recibo la llamada de una funcionaria del colegio muy afectada, me dice que se me oculta algo grave y que no soporta que se me esté engañando. Me relata lo que realmente ocurrió el 23 de mayo, que mi hijo habría salido del colegio sin que nadie lo notara, que había caminado solo por la calle hasta llegar un sitio eriazo cayendo dentro de un estero encajonado con aguas negras y putrefactas, que no saben ni cuándo ni cuánto tiempo estuvo fuera y que para ese día ya lo daban como un hecho superado casi anecdótico.

No logro definir lo que sentí en ese momento, pero definitivamente la vida de muestra familia tiene un antes y un después a partir de ese día, somos una familia quebrada. Estamos viviendo un duelo.

No dimos señales en el colegio de que nos habíamos enterado, ya que, nunca habría existido intención de decir la verdad.

El día viernes 27 de mayo llamé a una apoderada cercana y cuando comience a contarle ella, me detiene muy exaltada, diciendo que vio todo y me relata que fue a dar un medicamento a su hijo y llego al colegio a las 9:10 aprox., que nadie la atendía y que la directora se encontraba en la calle junto con otros miembros del personal, que ella espero todo el tiempo y después visualiza aparecer desde el sitio eriazo a la profesora y asistente con niño embarrado, mojado y descalzo dejando a su paso un olor putrefacto y sucio, que no entendía el contexto y que no sabía que era mi hijo.

El viernes 27 mi marido llama al sostenedor del colegio quien le señala que ya sabía de la situación, que incluso él había estado el lunes en la tarde en el colegio y que iba hablar con la directora, luego en la noche volvimos a llamar y el solo decía ya le pedí un informe a la directora y no daba mayores explicaciones ni importancia.

Lunes 30, Marco procede a acercase al colegio a pedir explicaciones, la directora reconoce el hecho y relata que el niño se salió durante el recreo y que la profesora en algún punto se habría dado cuenta luego de no encontrarlo en el colegio salió a buscarlo junto con su asistente, además de otra funcionaria, la directora se excusa de no haber cumplido con los protocolos porque ella no supo por que habían salido corriendo hacia el sitio,  cuando ya se da cuenta de la situación sale a buscarlo hacia el lado contrario, y cuando regresa al colegio la profesora y asistente  lo estaban bañando y  que incluso ella sugirió darle un panadol.

Al ser cuestionada porque no había avisado a la familia y cumplido los protocolos señala que cuando estaban bañando al niño la profesora le decía no le paso nada, está bien, ambas decidieron ocultarnos todos los hechos aludiendo que no era necesario que pasáramos un mal momento. Luego entra a la entrevista la profesora quien en ningún momento asume ninguna responsabilidad frente a los hechos culpando totalmente al profesional que dejo abierta la puerta principal. Pero ¿cuántas puertas paso antes?, señala haber autorizado a su asistente a ir al baño y que ella estaba al pendiente de otros niños, al ser enfrentadas sobre quien decidió ocultarlo  y no cumplir con los protocolos la profesora señala que fue una decisión tomada en conjunto con la dirección, además señala que ella propuso el relato o historia de que el niño se habría metido a la ducha, para ello utilizó información privilegiada de mi familia, que era algo que mi hijo podría hacer y yo creería. El profesional reconoció haber dejado la puerta junta sin mayor participación en la entrevista, el asistente técnico nunca se presentó.

La directora no realizo ningún tipo de registro de dicha entrevista, ni hubo testigos, nuevamente faltando a los protocolos. Se comprometió a entregar un informe de la situación, y solamente le preocupaba que acciones tomaríamos como familia. Al día siguiente cuando Marco regresa para formalizar el retiro del alumno, ella no registra en el acta ninguno de los documentos entregados y lo hace informalmente en un cuaderno sin permitir revisión, además no firma el documento con las causales, teniendo que mi esposo volver al establecimiento e insistirle para que lo hiciera y timbrara. Se negó a entregar el informe comprometido.

Luego de insistir con el sostenedor del colegio comienza un sumario del todo irregular y que no reconozco como válido, pues es realizado por personal del colegio que está bajo la subordinación de la dirección, además de que una de las profesionales es familiar del sostenedor. Los formatos de toma de relato son impresos en su presencia, además de entrevistar solo a una sección de los funcionarios. Las personas sumariadas siguen cumpliendo funciones en sus puestos en todo momento y no fueron separadas como debería ser en un proceso serio.

Me veo en la necesidad de hacer esto público con los costos emocionales que esto implica, aumentando nuestro dolor y revictimización, la superintendencia tipifica el caso como falta a normas de seguridad y accidentes escolares, minimizando total y absolutamente un hecho criminal.

No llamaron a carabineros, no llevaron a mi hijo a un centro asistencial, inventaron y falsearon información construyendo una coartada, lo desnudaron y lo bañaron aprovechándose de su condición, el jamás podrá contármelo que vivió o sintió. Yo lo seguí enviando 3 días sin saber a lo que había sido sometido. Me sentí burlada.

Hoy nos vuelven a vulnerar con un comunicado en que definen los hechos como un hecho desafortunado y que mi hijo se encontró en perfectas condiciones. Comunicado que fue redactado por la misma directora sumariada.

¿Como pueden determinar las condiciones?; saben si se golpeó la cabeza o ingirió aguas negras etc, incluso tuvo que ser sacado con cuerdas desde la profundidad del estero, y ser socorrido por vecinos, creo que nunca tendré la verdad.

Estas personas siguen en sus funciones atendiendo a niños con complejas necesidades de comunicación, quienes no pueden hablar ni comunicar nada a sus padres. En cambio, mi hijo está en casa sin colegio, finalmente él es el castigado. No existe derecho a la educación de mi hijo.

Nosotros perdimos toda confianza y necesitamos reparación y justicia.

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